Un guardia civil leonés figura entre los 137 acusados de una estafa masiva
Cobraban supuestamente facturas falsas por noches de hotel y se quedaban con el dinero.
miguel ángel zamora | león
Un agente perteneciente al Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Ponferrada figura entre los 137 denunciados por falsear facturas de hotel para cobrar dietas que no se había gastado, según consta en la acusación presentada en la Fiscalía Provincial de Madrid.
Según la representante del Ministerio Fiscal, los funcionarios denunciados, entre los que hay graduaciones que van desde tenientes y capitanes hasta cabos, se quedaban a dormir en una residencia de carácter militar en la que se les cobraba un máximo de 12 euros por noche, pero presentaban facturas que a veces sextuplicaban el precio real, en concierto con un hostal cercano cuyo propietario era consciente del fraude. En el caso del agente de Ponferrada, según consta en el escrito de acusación de la Fiscalía, presentó dos facturas por importe de 106,20 euros, referentes a dos noches en las que a criterio del fiscal no se había quedado a dormir en el hostal, sino en la residencia militar.
Asuntos Internos
El Departamento de Asuntos Internos de la Guardia Civil investigaba el caso al comprobar que entre los días 1 de enero de 2011 y el 28 de noviembre de 2014 había 137 miembros de la benemérita que habían justificado gastos siempre en el mismo hostal y mayoritariamente en las mismas jornadas. En algunos casos, los guardias dormían una sola noche en las dos hospederías, pero a veces se pasaban facturas de hasta 40 noches, con importes que superaban los 1500 euros. El Juzgado de Instrucción número 21 de los de Madrid lleva el caso y ha iniciado ya el turno de toma de declaración a los acusados, representados mayoritariamente por un conocido abogado experto en materia de Guardia Civil.
La práctica la realizaron desde un teniente coronel y un comandante hasta múltiples cabos. La cantidad supuestamente estafada rondaría los 14.000 euros y a los investigados se les imputan delitos de malversación de caudales y falsedad documental, que de confirmarse conllevarían la separación del servicio. El fiscal ha denunciado también al dueño del establecimiento en el que pernoctaban los guardias por emitir facturas falsas y facilitar un caso de fraude masivo.