La Fiscalía agrava dos años la petición de prisión para Gago ante el Supremo
La defensa de la asesina confesa de Isabel Carrasco y de Triana intenta convencer de que «nada de aquello estaba preparado».

Los magistrados Andrés Palomo, Andrés Martínez Arrieta (ponente), Manuel Marchena (presidente), Alberto Jorge Barreiro y Joaquín Giménez, ayer durante la vista. EFE
Ni era el Supremo escenario ideal para las grandes sorpresas ni caben ya a estas alturas del caso Carrasco novedades de relumbrón. Así que la vista por los recursos de casación de las defensas y las impugnaciones de las acusaciones depara un enroque en las posturas que tendrá que resolver el Alto Tribunal. Fiscal y acusaciones insisten en condenar a las acusadas, las defensas apuestan por la absolución y una reducción notable de los cargos. Visto para sentencia.
miguel ángel zamora | madrid
La única novedad introducida ayer ante el Supremo en el caso del crimen de la presidenta de la Diputación Isabel Carrasco fue aportada por la representación procesal de su hija, Loreto Carrasco. A criterio de su letrada, no es asunto de primer orden ya determinar si el crimen se cometió a las 17,15 horas o fue dos minutos más tarde. «La existencia de un plan ideado por las tres, es igual de evidente. Podemos hasta conceder que la hora en la que ocurrieron los hechos es la otra. Son igual de culpables», aseguró Beatriz Llamas.
La Sala Segunda del Supremo eligió magistrados de postín para la resolución penúltima del caso. A Andrés Palomo, Martínez Arrieta, Manuel Marchena, Alberto Jorge Barreiro y Joaquín Giménez les toca decidir en el área de casación y el amparo quedará para el Tribunal Constitucional, escalafón último.
Sigue el Supremo para estos casos las directrices del Tribunal de Derechos Humanos de La Haya. De acuerdo a esa doctrina, se recomendó a los letrados no insistir «más que lo justo» en las cuestiones que ya han reflejado por escrito en sus recursos. Y se aporta un tiempo máximo de veinte minutos a cada ponente en estos casos. En líneas generales, se respetó la norma no escrita y en torno a las 12,30 del mediodía quedó cerrada la parte de la causa que le toca al tribunal que asienta su sede frente a las dependencias del Consejo General del Poder Judicial. Cosa de un mes, en el más retrasado de los casos, tardará la sentencia en hacerse pública. La resolución obedece a las posturas explicadas ayer en sala.
TRIANA MARTÍNEZ
«En Burgos nos dieron una larga cambiada sin más»
En el tono habitual de sus exposiciones, José Ramón García, letrado defensor de la asesina confesa, lamentó la postura del TSJ de Castilla y León en el recurso de apelación. «No vamos a mencionar sentencias que emanan de esta sala pero nos concentraremos en este asunto al que ni el jurado ni mucho menos el TSJCyL dieron cumplida respuesta. Sólo pedimos justicia y que se nos conteste a los argumentos, que merecen algo más que una larga cambiada como la que nos dieron en Burgos».
«El concierto entre las tres acusadas para cometer el crimen hay que demostrarlo, no se puede condenar por una serie de indicios cuya consistencia es muy discutible», explicó
«El fiscal ideó la teoría de un acuerdo previo para justificar su postura. Y en ese contexto, no se necesitan 32 segundos para la llamada de la madre a la hija». Se refería a la comunicación en la que más disensiones se presentan aún a estas alturas, 31 meses cumplidos ayer de la muerte violenta de la presidenta de la Diputación de León.
La defensa de Montserrat utilizó un argumento que salió en auxilio indirecto de Raquel Gago. «Se nos quiere hacer creer que este crimen se llevaba preparando más de un año y eso es falso. ¿También estaba esperando Raquel Gago todos los días desde hacía más de un año para que después de cometer el asesinato le entregaran la pistola?. De forma machacona se nos insiste que todo estaba preparado para ese día. No es cierto. La presidenta no comió sola, sino con un conocido periodista de Madrid (Fernando Jáuregui) y con el vicepresidente de la Diputación (Marcos Martínez Barazón). Cambió de planes, porque la iban a acompañar. Llegó el compañero sentimental de la presidenta... ¿cómo podía haber un concierto en esas condiciones?», repuso el reputado penalista madrileño.
La sombra de los policías de Burgos llegó también hasta Madrid. «Las entrevistas preliminares con los detenidos están trasladadas a la nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal y quedaron prohibidas ya antes de los hechos. Pero se genera un clima de confianza porque buscan saber dónde está el arma. Hasta le leen en un ordenador el artículo del Código Penal sobre el encubrimiento impune. ¿Para que lo hacen?», insistió.
«La madre no sabe dónde está el arma. Si había concierto ¿para qué le va a decir que el arma la tenía una policía? ¿No había acuerdo entre las tres?», inquirió de forma enérgica.
«No está acreditada debidamente la pena de 20 años que se pide para Triana ni están motivadas las sentencias», protestó amargamente García. «Parte de la declaración se la dictó la policía. Fueron inducidas en la confianza de que se venía a hacerles un favor por parte de los agentes de Burgos. En ningún lugar se había dicho que se hubieran hecho prácticas de tiro, lo que dijo el perito es una verdadera barbaridad. Más de nueve horas no se mantienen las partículas», dijo para descatar que los restos hallados en las botas de Triana probaran la existencia de prácticas de tiro.
MONTSERRAT GONZÁLEZ
«No se puede entrevistar a un preso con esposas»
Pidió permiso el letrado de madre e hija para dedicar menos tiempo a la parte del recurso de Montserrat en beneficio de la sección de Triana y la exposición sobre las cuestiones relacionadas con la autora material del crimen se quedaron en una queja amarga, que no por ello menos contundente.
«Sabemos las dificultades que existen por la contradicción de los informes de los forenses, que fueron impugnados por nuestra parte y que en realidad deberían haber sido expulsados del procedimiento. No se puede hacer una entrevista a un preso con las esposas puestas, no genera buen feeling cuando se está elaborando algo que tiene que ser tan serio como un informe forense. Las forenses confunden el trastorno paranoide con la esquizofrenia paranoide».
Recordó el letrado el episodio que sufrió la familia del locutor deportivo de la cadena Cope, Paco González. «El intento de asesinato de la esposa de un conocido periodista no fue castigado con la misma pena que se pide para Montserrat y la defensa utilizó las mismas tesis que esta parte. El que tiene el trastorno no se arrepiente y sabe que está mal, pero no puede frenarlo».
Finalizada su intervención, se le dio al letrado la posibilidad de impugnar los recursos de las acusaciones particulares. «La llamada del policía jubilado desde la plaza de Colón demuestra que su testimonio ha ido muy dirigido. Por eso impugnamos los recursos», señaló en su última intervención.
RAQUEL GAGO
«¿Qué motivo tenía para jugarse la vida por un tema ajeno?»
A Fermín Guerrero le salió la vena generosa en su intervención. «No voy a decir nada nuevo y lo que tengo que decir lo podría exponer de forma más brillante el compañero que me ha precedido», se sinceró.
«En ocasiones se dicen cosas en la sentencia (de Burgos) que son sorprendentes y que siempre va contra los intereses de Raquel. Se ponen en boca de esta parte expresiones que nunca se han dicho por quien esto expresa. ¿Qué motivo tenía Raquel para jugarse su vida en estos hechos?», criticó.
«Se intentó por las acusaciones», continuó «justificar que había otro móvil y se buscó una relación sentimental entre Triana y Raquel que se demostró que no existía. Luego empezaron rumores difundidos por distintos medios de que había una cuarta persona que había avisado a Raquel de que la iban a detener. ‘Las razones del jurado son las únicas posibles y atan los cabos sueltos’, dice una de las sentencias, para desacuerdo de nuestra parte que encuentra infinidad de explicaciones. Lo lógico es que las dos detenidas hubieran confesado y que se hubiera detenido a Raquel y no esperar 30 horas. Eso sería lo normal».
Guerrero reclamó al Alto Tribunal la absolución de su defendida. «¿No es posible pensar que no sabía que tenía el arma en su poder? El TSJCyL interpreta que estaba esperando hasta que decidió qué hacer con el revólver. Me da la sensación de que no se tuvieron en cuenta otras opciones».
Expresó el letrado otra de las grandes interrogantes que surgen en torno a la supuesta aportación de Gago a este crimen. «El coche de Raquel toma el camino de las clases de restauración, que era meterse en la boca del lobo, donde estaban todas las policías y las ambulancias. Hacer eso con el arma dentro del coche era una temeridad. ¿Iba a hacer eso si hubiera sabido que llevaba el arma del crimen?».
Así que, de forma subsidiaria y si no hubiese opción de absolver a la agente de Policía o de repetir el juicio «solicitamos que Raquel sea considerada autora de un delito de encubrimiento».
MINISTERIO FISCAL
«No cabe una nueva valoración, las tres tenían su papel»
Fue José María Casado el responsable de representar al Ministerio Fiscal en el recurso de casación presentado ante el Tribunal Supremo. De su mano, se confirmó la petición de 22 años de prisión para Montserrat por asesinato, 20 para Triana como coautora y 14 para Raquel Gago por ser cómplice de los hechos, agravada la pena por tenencia ilícita de armas.
El que fuera fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Jaén forma parte del medio centenar de fiscales del Supremo desde 2009. No tuvo una participación especialmente intensa en el desarrollo de la vista y se limitó a exponer sus teorías respecto a la causa. «Triana había tenido conocimiento de los planes, hubo un encuentro previo y ella aceptó su rol que era el de esperar la llegada de los efectos. Esto no se puede cuestionar. Y Montserrat no padecía ningún trastorno mental, por lo que era consciente plenamente de lo que hacía. En lo tocante a Raquel Gago, no hay argumentos para devolver el veredicto al jurado, hay con claridad evidencias de que los hechos que se han declarado probados pueden incardinarse en los delitos que se han castigado en el TSJCyL. Gago participa en ese acuerdo previo porque acude al sitio en el que se le iba a entregar el arma y está esperando más de una hora por la llamada de Triana, tiene casi 30 horas el revólver en su poder y hay una valoración correcta y lógica. No cabe una nueva valoración».
Sí explicó el fiscal madrileño, de 64 años edad, los motivos por los que proponía aumentar en dos años la pena impuesta por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, bajo el argumento de la tenencia ilícita de armas: «Porque sabía que le iban a entregar un arma. Tuvo 30 horas esa pistola para deshacerse de ella o para ocultarla porque sabía que con ella se había cometido un crimen. Para eso solicitamos que se case la sentencia en este sentido».
LORETO CARRASCO
«Demonizan al policía jubilado como a la víctima»
Beatriz Llamas se mostró especialmente molesta por la interpretación de su postura realizada por las defensas en lo tocante al argumento de los horarios.
«Respecto a los recursos, quiero hacer constar que es falso que las conclusiones de esta defensa se basaran en la hora del crimen, a pesar de lo que se ha dicho en esta sala. No tenemos un cronómetro detrás de cada acusada. Sí pensamos que las tres formaron parte del plan y sabían cuál era su misión. Fueron ellas las que declararon que la entrega del arma se había hecho en el pasadizo, no esta parte. Acepto que la hora pudo ser la que dice la defensa, pero los hechos no ocurrieron así. Se intenta demonizar al policía jubilado como ya se hizo con la víctima y si no es por él, no se hubiera podido detener a las acusadas».
No hay más versión posible para la huida que la que sostienen las acusaciones, desde el punto de vista de la letrada. «Montserrat estaba en el pasadizo, por eso la perdió de vista Mielgo. Cuadra todo en las conclusiones que presentamos con la llamada de Pedro Mielgo».
Se sorprendió sin embargo por la nueva lectura aportada por la defensa de madre e hija respecto a la idoneidad del momento elegido para el crimen y si era la ocasión propicia: «¿Que no era el día ideal? Era el más idóneo. Había un acto del Partido Popular y necesariamente la presidenta tenía que estar presente y pasar por la sede para emprender el viaje. Era de cajón».
«Esta parte no cambia de versión. Lo que hacemos es pedir justicia porque está claro que la víctima es la madre de Loreto Carrasco, que la ha perdido», explicó antes de recalcar los motivos por los que solicitaba la inadmisión del recurso: «Si hay un trastorno mental el día del crimen, lo había también el día que declaró que esto no hubiera pasado de salir presidente del PP García-Prieto. Además, a los policías de Burgos ya les había anunciado que se iba a dar por loca. El jurado lo único que hizo fue elegir la virtualidad de los forenses». «¿Cómo puede coincidir con su madre en Lucas de Tuy y no preguntarle ni qué ha pasado ni a dónde va?», se preguntó Llamas.
jesús lópez-brea
«La pistola apareció como sale el conejo de la chistera»
La primera presencia en el Tribunal Supremo de Carlos Rivera, el letrado de la pareja sentimental de Carrasco, deparó la adhesión del abogado a las tesis del Ministerio Fiscal, como lo había hecho instantes antes su compañera de despacho. Cargó las tintas contra Gago. «Le llega el arma al coche por arte de magia y, como sale el conejo de la chistera, se encuentra con una pistola que no se sabe de dónde ha salido».
Minutos antes, la letrada había expresado planteamientos similares para fustigar las tesis que sostiene la agente de policía. «Ella dice que buscamos los motivos de al revés, para justificar su participación en el crimen, cuando en realidad es lo contrario, no entendemos qué motivos podía tener para estar ahí, pero estaba ahí. No se ha vulnerado la presunción de su inocencia, ni se mantienen hipótesis extrañas ni se trata de una confluencia de asuntos de mala suerte».
Volvió a planear el controvertido veredicto de León y las bases que lo asentaron en su momento: «El jurado considera probado que se reunió con las otras dos condenadas apenas una hora antes del crimen, que sabía el plan y que participó de él. No hay más que hablar. Es verdad que no sabemos qué tomaron, pero sí sabemos que era una reunión para concretar el plan y que por si había alguna duda, se completó con otra llamada de 17 segundos después del crimen».