EDUCACIÓN ■ INICIATIVAS
Un superhéroe sin capa
Los alumnos de 4 años del San Juan de la Cruz visitaron al Procurador del Común para presentarle las quejas recogidas en su barrio

Los escolares muestran las pancartas reivindicativas sobre el barrio del Ejido. MARCIANO PÉREZ
A. Calvo | León
«La farola de mi casa hace pum, pum, pum y no termina de encenderse», «hay muchas cacas y pises por la calle», «los árboles tienen muchos agujeros», «hay pocos policías» y «las calles están rotas y los pasos de cebra también». Estas fueron las cinco quejas vecinales que los 25 niños de segundo de Infantil del Colegio San Juan de la Cruz presentaron ayer al Procurador del Común, Javier Amoedo, después de estar un mes recorriendo las calles de su barrio, El Ejido, para recoger las demandas de los vecinos. «Somos los ayudantes del Procurador del Común, ¿tiene usted alguna queja?», repitió Raúl su presentación a los vecinos tras salir de la visita con la acreditación de ayudante aún colgando en su pecho.
La maestra de los pequeños, María Antonia Tomé, explicó que su clase había trabajado en un proyecto de Aprendizaje y Servicio, que había surgido tras la pregunta de si los vecinos eran felices en el barrio. «Se trata de trabajar con los niños en la calle, para que salgan y vean la realidad y a partir de ahí van aprendiendo vocabulario o lógica matemática, pero sintiéndose miembros activos de la comunidad», indicó la maestra, para remarcar que todo el proceso ha seguido los cauces oficiales y que, incluso, también se han presentado por esta vía las quejas que ahora deberá atenderá Javier Amoedo.
«Don Javier se lo va a decir al alcalde para que él lo arregle», dijo con seguridad el pequeño Manuel, quien resumió de esta forma el trabajo del Procurador del Común, quien «viaja mucho por los países de la comunidad, en tren o en autobús». Y es que los pequeños, de tan sólo 4 años, conocen ya esta figura —que para muchos adultos es una gran desconocida— aunque les sorprendió de él un detalle para ellos sumamente importante. «Si arregla los problemas de las personas porqué no lleva una capa roja como Supermán», preguntaron a sus maestros cuando «Don Javier», como ellos se dirigían a él, entró a la sala donde le estaban esperando. El Procurado les contestó, ágilmente, que si lo hubiera sabido les habría recibido con ella.
«Don Javier» recogió los murales que habían elaborado los niños en clase para mostrarle gráficamente las quejas de sus vecinos, aunque el colegio las presentó oficialmente por escrito. «Los niños se han implicado mucho y con la identificación han salido en grupos por el barrio e, incluso, han tenido que explicar a algunos vecinos quién es el Procurador del Común porque no lo sabían», recordó la maestra María Antonio Tomé, quien añadió que los alumnos también recibieron la visita en el colegio de la asesora del Procurador, quien les explicó en clase cuáles eran sus funciones y trabajo y que tras este proyecto, además de acercarse al barrio y a las necesidades de sus vecinos, han aprendido una figura oficial de forma clara y práctica.