Renfe reduce a la mitad las plazas de trenes turísticos que pasan por León
Deja fuera los trazados del Peregrino y Al Andalus y recorta el Transcantábrico y el Expreso.

Renfe presentó su temporada de trenes turísticos a bordo del Transcantábrico gran lujo, ayer entre San Feliz de Torío y Matallana. JESÚS
álvaro caballero | león
La apuesta por «la optimización» de las frecuencias y la búsqueda del «100% de ocupación», como expuso ayer el gerente de los trenes turísticos de Renfe, Javier Díaz Trisac, deja a León con la mitad de viajeros en este producto ferroviario para la presente temporada. La compañía elimina a la provincia de los itinerarios de los dos convoyes que circulan por la vía de ancho ibérico, el Al Andalus y el Tren del Peregrino, y además reduce las salidas de los que transitan por el ancho métrico, cuatro menos del Transcantábrico clásico y dos a restar del Expreso de La Robla. Cuatro decisiones que se traducen en que, frente a las 1.902 plazas que hubo el año pasado, apenas queden en esta ocasión 936 asientos para turistas que paren en la provincia leonesa y aporten rendimientos a su economía.
Sin el Al Andalus, que este año se quedará entre Andalucía y Madrid sin subir a Santiago, ni el tren del Peregrino, que circulará por el Camino portugués sin escalas en Astorga y Ponferrada como hasta ahora, León figura sólo entre las paradas del Transcantábrico clásico y el Expreso de La Robla. La mayor incidencia volverá a apuntarse con cargo al producto emblemático de la compañía, que llegó a apuntar casi 3.000 plazas en 2010 y ahora se queda en 828 con 18 frecuencias, desde el 6 de mayo hasta el 21 de octubre: 9 de León a Santiago y otras tantas en sentido inverso, además de que se vuelve a conceder la posibilidad de crear viajes mini entre la capital leonesa y Santander. El precio se cierra en 3.500 euros por persona en habitación gran clase y 1.750 por suplemento individual para el recorrido completo, que abarca 8 días y 7 noches, y 1.500 y 750 euros por la oferta de trayecto reducido, con 4 días y 3 noches.
La oferta del Transcantábrico clásico se reduce en cuatro frecuencias con respecto a 2016, después de que se firmara una ocupación del 84,2% en el último año, 7 puntos por encima del 2015. La bajada intenta acoplar la oferta y la demanda, como insistió Díaz Trisac, quien siguió el mismo razonamiento para justificar el aumento de dos frecuencias del Transcantábrico gran lujo, que hace la ruta San Sebastián-Santiago de Compostela y que en el último ejercicio registró una ocupación del 95,6%.
Los datos de demanda se citan también para excusar la reducción del Expreso de La Robla, que llegó al 78,5% de su capacidad en 2016 tras una subida de 7 puntos. Pese a este incremento, el producto se queda tan sólo con una frecuencia de León a Bilbao, con salida el 9 de septiembre, y otra a la inversa, el 16 del mismo mes. Son la mitad que el año pasado y nada que ver con las 18 que se llegaron a programar en 2010, cuando se inauguró con cerca de 1.500 plazas para toda la temporada estival. Ahora, el precio que entonces se fijó en 595 euros es ya de 850 euros, después de una subida del 6% este ejercicio para intentar acoplar ingresos y costes, según apuntaron desde Renfe. Estos resultados en los trenes turísticos hicieron que se superara el pasado año los 7 millones de euros de 2015, según avanzó Díaz Trisac, quien insistió en que León entrará también en los viajes chárter que esta temporada tienen ya una reserva confirmada.