El mercado laboral leonés adelgaza con la pérdida de 11.100 activos durante la crisis
Envejecimiento, retraso en la incorporación al empleo y salida de inmigrantes reducen la población trabajadora.
La pérdida de población activa es uno de los problemas del mercado laboral leonés. JESÚS
maría j. muñiz | león
El mercado laboral leonés registra en los últimos meses una rebaja de la tasa de paro pero también de la tasa de actividad, que se sitúa en mínimos. Baja también la tasa de leoneses con empleo. La explicación a este comportamiento aparentemente contradictorio está en un preocupante adelgazamiento de la población activa de la provincia, es decir, del colectivo de trabajadores más los parados que buscan efectivamente un empleo. Es una realidad que se pone de manifiesto con fuerza en los últimos meses, pero que viene manifestándose desde el inicio de la recesión económica, en el último decenio.
Los leoneses celebran hoy el 1º de Mayo con 11.100 personas en activo menos que hace diez años, dentro de un proceso general de reducción de la población que bascula la distribución hacia los inactivos (jubilados y estudiantes ganan terreno) y pierde sobre todo ocupados.
Entre los factores que determinan esta evolución del mercado laboral, más acusado en el caso de la provincia de León pero generalizado en el conjunto del país, destaca el retraso en la incorporación al mercado laboral de los jóvenes. Muchos de ellos alargan su etapa de estudios ante la falta de expectativas de empleo, y otros que ya habían iniciado la experiencia laboral han vuelto a las aulas para mejorar sus posibilidades de empleabilidad. El caso es que el porcentaje de estudiantes y la edad media a la que terminan su período formativo se alarga, más por dificultades para ser contratados que por voluntad de seguir en las aulas. Contabilizados por tanto estadísticamente, como población inactiva.
Más envejecida
En el otro extremo está el aumento de leoneses de mayor edad. El envejecimiento es uno de los factores que explica este adelgazamiento del tramo de trabajadores activos, en mayor medida en una provincia como León, donde el número de personas de más de 65 años sigue creciendo. Especialmente en relación a la población total, tanto por el bajo nivel de nacimientos como por la emigración de los jóvenes en busca de oportunidades en otros territorios.
En esta reducción del volumen de personas laboralmente en activo en la provincia tiene también incidencia la marcha de los inmigrantes, bien hacia sus lugares de origen o hacia otros destinos, ante la falta de perspectivas laborales. El nivel de extranjeros está estabilizándose, pero ha sido acusado durante los años más duros de la crisis.
Sin expectativas
Por último, pero no menos importante, está el grupo de parados que dejan de buscar empleo después de permanecer en el paro durante largo tiempo. Desaparecen entonces del capítulo de personas consideradas «en activo».
Son algunos de los argumentos que explican que el número de trabajadores activos de laprovincia sea hoy, según el último dato de la Encuesta de Población Activa, de 204.400 personas. Son 11.100 menos que hace justo diez años, cuando comenzaban los primeros síntomas de la recesión económica. Sólo en el primer trimestre de este año el número de activos se ha reducido en 2.300 personas en León.
En estos diez años la población de la provincia con más de 16 años, la que se supone que está en edad laboral o ya en el retiro, ha caído también con fuerza: León ha perdido 20.800 habitantes de este tramo, sobre todo jóvenes.
La tasa de actividad en la provincia es según el último dato del 50,13%. Pero la tasa de empleo ha caído con fuerza: del 46,15% al 40,82% en un decenio.