EL FUTURO DE LA MINERÍA ■ CIERRE DE LA CENTRAL
Endesa justifica el cierre de Compostilla en que la inversión que necesita la térmica la haría inviable
La compañía cerrará la central térmica el 30 de junio de 2020

El presidente de Endesa, Borja Prado, durante la junta de accionistas de la compañía hace un mes.
Endesa mantiene su postura de no acometer las inversiones en materia ambiental que requerirían las centrales térmicas de Compostilla y Andorra (Teruel) para seguir en funcionamiento después de 2020, ya que ese desembolso las haría inviables en las condiciones actuales.
Fuentes de la compañía han explicado que la posición de Endesa sobre estas dos plantas de carbón no es nueva y se ha expuesto en numerosas ocasiones.
En esa línea se expresó también ayer Francesco Starace, consejero delegado de Enel -principal accionista de Endesa- durante la Junta de Accionistas de la compañía italiana.
Las centrales de Andorra y Compostilla exigen acometer una serie de inversiones para cumplir la nueva directiva europea sobre emisiones, que entrará en vigor en 2020.
Endesa considera que, en la situación actual, abordar esas inversiones haría inviables económicamente estas plantas de carbón, por lo que, de momento, no se plantea hacerlo.
No obstante, esta postura podría cambiar si las circunstancias y el marco regulatorio fueran diferentes y se primara el empleo de carbón nacional en la generación de energía eléctrica.
La noticia la dio a conocer el Instituto Internacional de Derecho y Medio AMbiente (Iidma), que aseguró que Enel cerrará la central térmica de Compostilla y que ya tiene fecha para su finiquito: el 30 de junio de 2020. La noticia se habría anunciado durante la junta general de accionistas de Enel, principal accionista de Endesa, que se celebró ayer en Roma. La empresa tendría previsto cerrar también la térmica de Andorra, en Teruel. El Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente (Iidma) ha participado en esa reunión.
Enel, según miembros del Iidma, habría anunciado en la junta general que hará en cambio inversiones en las centrales de As Pontes, Litoral y Alcudia para cumplir con la normativa de la UE aprobados en los acuerdos de País de lucha contra el cambio climático. El instituto comparte la decisión de Enel de no seguir apostando por un modelo energético basado en la quema de carbón, en la picota por la emisión de gases contaminantes.