La dirigente andaluza vence en avales con Pedro Sánchez a escasa distancia
paula de las heras / efe | león
La primera fase de las primarias a la Secretaría General del PSOE, la recogida de los avales necesarios para ser considerado oficialmente candidato, no deja lugar a dudas: la pugna entre Susana Díaz y Pedro Sánchez será terriblemente reñida. Más incluso de lo que hasta ahora cabía esperar. La presidenta de la Junta de Andalucía confiaba en poder asestar un severo golpe en la moral de sus rivales, la fecha límite para presentar las firmas de apoyo de los militantes, pero la ventaja sobre el exsecretario general no fue finalmente tan abrumadora como unos y otros habían augurado: 63.610, frente a 57.369. Es decir, apenas 6.241 de diferencia. Patxi López, por su parte, rozó los 12.000, algo por encima del mínimo necesario de 9.368.
En León, ese resultado también se trasladó casi con la misma intensidad: 1.200 avales para Susana Díaz, según fuentes de la dirección socialista, y 948 para Pedro Sánchez. En cambio, en el conjunto de Castilla y León los militantes del PSOE han avalado más a Pedro Sánchez, que con unos 3.700 se ha convertido en el más apoyado en esta Comunidad, y a Susana Díaz, con unos 3.500, según sus equipos de apoyo, mientras que la candidatura de Patxi López ha preferido no aportar datos.
La todavía precandidata en las primarias a la Secretaría General del PSOE Susana Díaz valoró ayer en León haber sido la que más avales ha logrado de los tres aspirantes a dirigir el partido, y recalcó que a partir de ahora su objetivo es «ganar en votos».
«Creo que nunca ha habido una cifra de más de 63.000 avales en un proceso de primarias y estoy feliz de haber logrado ese respaldo», afirmó en declaraciones a los periodistas a su llegada al centro cívico del Crucero de León, donde participó en un acto con afiliados.
Por su parte, el precandidato a la Secretaría General del PSOE Pedro Sánchez advirtió ayer desde Jerez, una vez conocidos los avales presentados por los diferentes aspirantes, que «se equivocaron quienes pensaban ganar» las primarias «antes de que los militantes votaran».
Por su parte, el candidato a la secretaría general Patxi López criticó ayer «un juego perverso» y «una guerra de avales» que ha buscado presionar a los militantes, lo que provoca «aumentar todavía más la tensión» y la división en el partido.