ECONOMÍA FAMILIAR
La cuesta de mayo llega con las comuniones
Los complementos, los detalles, el banquete y los vestidos hacen de la primera comunión un gran evento que supera los 2.000 euros
A. Calvo | León
La primera comunión «se hace una vez en la vida» y los padres, aunque intentan «ajustar» en muchos de los gastos que implica este pequeño gran evento suman y suman detalles hasta superar, de media, los dos mil euros para una celebración a la que asisten unas 25 personas. Aunque comparan y buscan precios económicos, las pequeñas diferencias en las unidades les llevan a «quedarse con lo que les gusta» y la factura se va elevando. El banquete, el vestido —sobre todo en el caso de las niñas— y el reportaje fotográfico, son lo que más encarece este día, que tradicionalmente se celebra en el mes de mayo con la llegada del buen tiempo. Los preparativos, eso sí, comienzan ya pasadas las navidades.
Lo que más luce es el vestido. De telas delicadas y cuidadas como la organza en el caso de las niñas, que complementan con limosneras, guantes y detalles en la cabeza. «Depende mucho de las familias, pero es verdad que ajustan mucho. Además, cada vez se hereda más y se arreglan vestidos», destaca desde la tienda Pétalos Maite de Lera, una de las dependientas, que añade que suelen hacer grandes ofertas que aprovechan las familias. En el caso de Nanos, los trajes se hacen a medida, lo que encarece el precio. «Ahora se vende mucho menos que antes, cada vez cuesta más llegar al público porque hay mercadillos, tiendas de outlet y se vende mucho de segunda mano», como especifica la propietaria de Nanos León, Ana Rodríguez. Para completar la imagen de ese gran día está la peluquería. Desde Peluquería Silvia Cano, su propietaria explica: «El día de la sesión de fotos se hace la prueba y así ya saben cómo irán peinadas el día de la comunión». El precio del traje de las niñas va desde los cien a los 600 euros y el de los niños, que tienen la opción de ir de marineros, de almirantes o de calle, es menor. El más caro sería el de almirante, que supera los 300 euros, mientras que los otros rondarían los 200.
El restaurante representa el mayor de los desembolsos. Los comensales suelen oscilar entre los 20 y los 30 y tanto desde el Conde Luna como Casa Rafa y el Fogón de Isi remarcan que las familias suelen aceptar los precios y, aunque realizan pequeños ajustes, se acogen a un menú medio con entrantes y un segundo de carne o pescado. Lo que sí han aumentado considerablemente en los últimos años son las mesas dulces o las actuaciones para entretener a los niños. Muchas madres apuestan por comprar las chucherías y componer ellas mismas las mesas de las golosinas, aunque también hay empresas como Gobbart que también incluyen la decoración personalizada, un photocall o los centros de mesa. «Es el toque diferenciado», explica Adriana Gobbart. Desde la tienda de chuches Dulzia, su propietaria, Raquel Juan, explica que muchas madres también apuestan por hacer compras conjuntas, para tener más variedad y ahorrar en gastos. Tras el banquete, se entregan los detalles. Un recuerdo, «que cada vez es más práctico y útil», como explica Elena Marcos de Ébano y que, aunque comparen precios, «finalmente eligen lo que les gusta», rematan desde Equinocio Diana Lobato y Eduardo Javares.
El reportaje fotográfico es un imprescindible. «A esta edad los niños están en una edad muy fotogénica y los padres se animan», explica Ángel López de Estudio La Rúa. Así, la gran mayoría, apuestan por las fotos de estudio, como señala Gabriel Martínez, de Studio 27, quien indica que también están los reportajes en la iglesia y los de exteriores —antes o después de la celebración religiosa— y los recordatorios con la foto del pequeño, para entregar a la familia.
Los complementos, la cadena y los pendientes, en el caso de las niñas son un suma y sigue en los gastos de ese día que la Unión de Consumidores de Castilla y León califica como «un claro contratiempo para la economía doméstica» y que «en ocasiones se convierte en un significativo endeudamiento». Los gastos medios en la comunidad autónoma también se cifran en torno a los dos mil euros, con precios un 4% más caros que el año pasado.