ATENTADO EN LA EMBAJADA
«Primero les ponen medallas y ahora les echan la culpa»
La viuda del policía leonés muerto en Kabul critica que el embajador eluda su responsabilidad

Estefanía Vera junto al retrato del día de su boda con Gabi, el policía leonés muerto en Kabul. JESÚS
a. g. Puente | redacción
«Es indigno que el embajador culpe a los muertos». Estefanía Vera, viuda del policía leonés Isidro Gabino San Martín —Gabi—, muerto en el atentado talibán de la embajada española en Kabul el 11 de diciembre de 2015, lamentó ayer la actitud del embajador que ahora culpa a los agentes de los fallos de seguridad en la legación de Afganistán.
Aseguró, además, no entender cómo «primero eran los héroes de Kabul y les pusieron medallas y ahora les echan la culpa; si dicen que la tienen por qué les concedieron la medalla de oro al mérito civil policial».
El embajador de España en Kabul, Emilio Pérez de Ágreda, ha solicitado el archivo de la causa abierto contra él y su exnúmero dos Oriol Solá en la Audiencia Nacional por el atentado en el que perdió la vida el policía leonés y su compañero Jorge García Tudela. Se trata de una investigación, dirigida por el juez Santiago Pedraz, por un presunto delito de homicidio imprudente, impulsada por las dos viudas al considerar que podría haber habido negligencias en la seguridad de la embajada.
«La mejor defensa es un buen ataque, el embajador no quiere admitir ninguna responsabilidad para salvar su carrera». Estefanía Vera resaltó el papel de su marido y su compañero en la defensa de la legación. «García Tudela, incluso ya con sus órganos reventados, se incorporó para seguir defendiendo la embajada y Gabi, al ver que Jorge no contestaba salió del búnker». Insistió en que los medios de defensa no eran los adecuados y denunció que en la causa abierta en la Audiencia Nacional aún no se ha presentado el correo electrónico solicitado por la acusación de las dos viudas que muestra cómo había una amenaza de atentado sobre la embajada.
«A pesar de la amenaza no se actuó poniendo en marcha el protocolo de seguridad que correspondía», afirmó.
La abogacía del Estado, que defiende al embajador y su exnúmero dos, estima que los fallos de seguridad fueron responsabilidad de los policías. Los miembros del cuerpo diplomático califican como «mendacidad» (mentira o falsedad) que la acusación particular indique que el correo electrónico que alertaba de atentado inminente hubiera sido ocultado. «Si el embajador hubiera estado en su puesto de trabajo, lo hubiera leído y no meses después».
Estefanía Vera, al igual que la viuda de García Tudela, confían en que la Audiencia Nacional no archive la causa. «Ya veremos, queremos que haya una responsabilidad penal. Confíamos en que siga adelante la investigación, en que no seamos sólo un número». La lucha judicial continuará, avanzó, mientras lamentaba la actitud del embajador en su defensa.