LEÓN ■ RADIOGRAFÍA DEL SECTOR
La hostelería se sume en el descalabro de sus asociaciones empresariales
Desplome de socios, dificultades económicas, y falta de compromiso atenazan la representatividad

La capitalidad gastronómica abarca un «concepto amplio», según sus promotores. RAMIRO
maría j. muñiz | león
León es la provincia con más bares por habitante de todo el país, con un establecimiento abierto por cada menos de 200 habitantes. Es también una de las que tiene mayor índice de restaurantes (la primera en la Comunidad), con 1.213 locales en funcionamiento según la última estadística, y casi 75.000 plazas al servicio de quienes quieran degustar las excelencias del turismo gastronómico que se vende como uno de los valores de la provincia. Hay producto, tradición, mercado y promoción. Y ahora intención clara de optar a una capitalidad gastronómica del país que pretende compartirse con las excelencias de toda la provincia.
Un proyecto que requiere el impulso político, pero que exige sin disculpa el compromiso empresarial del sector. Y por eso un interlocutor válido. Ahí la representación empresarial de la hostelería leonesa se presenta con dificultades y déficits.
El descalabro del asociacionismo en la hostelería local ha caminado en los últimos años de la crisis al paso de la incapacidad de quienes lo lideran para aunar voluntades y esfuerzos, lo que se traduce en la actualidad en una dispersión de organizaciones que no funcionan o lo hacen con dificultades. Los empresarios han dado de lado a sus múltiples asociaciones, y el sector ha perdido el pulso negociador de una de las principales actividades económicas de la provincia.
La Asociación Provincial de Hostelería, que en su momento llegó a tener más de un millar de asociados, conserva hoy apenas 240 de los 480 que hace dos años heredó la actual directiva. Su presidenta, Ángeles Luengo, destaca que la crisis ha llevado a muchos empresarios a reducir incluso los mínimos gastos que les supone la asociación.
Que está además en concurso de acreedores. «Muchas asociaciones del país han pasado por esto». Creada hace 15 años, desde hace 8 arrastra el lastre de no tener recursos ni para mantener a sus seis empleados, ni tampoco para despedirles. «La deuda es con los trabajadores, y pretendemos resolverlo sin perjudicar a los asociados. Es la situación que hemos heredado, pero no podemos abandonar la asociación sin resolverla, y esta es la mejor solución».
Luengo considera que la situación de la asociación no perjudica la candidatura leonesa a la capitalidad gastronómica. «No podemos asumir la gestión, pero el Ayuntamiento tiene todo nuestro apoyo como empresarios». Aunque reconoce que «si el sector no se une, no habrá posibilidad de avanzar», insiste en que apoyarán la capitalidad «moviendo a todos los asociados. El Ayuntamiento puede hacer un muy buen expediente, pero sin la implicación de los hosteleros el proyecto no puede salir adelante».
En ello coincide Ramón Benavides, presidente de la Asociación de Hosteleros del Barrio Húmedo. Que tampoco pasa precisamente por un buen momento. De hecho hace más de un año que debía haber sido relevado en la presidencia, incluso se celebraron las elecciones, que ahora tendrán que repetirse para oficializar un traspaso que aún no tiene fecha. Entre otros problemas, por la baja de la secretaría de la asociación. Tampoco habrá disputa: sólo se presenta una candidatura. «Nadie quiere hacerse cargo».
Los hosteleros del Húmedo tienen hoy 47 socios, antes de la crisis sobrepasaban los 80. «Muchas jubilaciones, traspasos,... La gente se ha ido dando de baja». Ahora negocian con la Asociación Provincial para convertirse «en una rama, con potestad propia pero dentro de sus servicios de gestoría, asesoramiento,... Nosotros no podemos mantener esa estructura». También con una idea clara: «Es primordial caminar en una sola línea. La capitalidad es viable y fundamental».
Desde la Unión Hotelera Leonesa Álvaro Miguélez lamenta que no se haya impulsado con más fuerza la candidatura. «Vamos tarde». No se pronuncia sobre la división patronal en el sector, pero reconoce que «no favorece» al proyecto. Insiste en que «tiene que ser el Ayuntamiento el que lo lidere» y ofrece todo el apoyo de los hoteleros. La mayoría tienen restaurantes, y también se verán beneficiados por los alojamientos. «Apoyamos completamente el proyecto de la capitaldad gastronómica».
La agrupación de empresarios del Barrio Romántico tiene una actividad muy reducida, según las otras asociaciones; no ha sido posible contactar con ellos.
La Federación Leonesa de Empresarios (Fele) acoge la Asociación de Hospedaje y Restauración, que preside Beatriz Alonso. Centrada en los hoteles, reúne a apenas un puñado de restaurantes de la capital. Alonso aboga por poner en valor el producto autóctono, «que es de muy buena calidad»; pero hace un llamamiento a la autocrítica: «Aún tenemos mucho que mejorar en conjunto, en profesionalización, para ofrecer un servicio a la altura de una capitalidad gastronómica». La dispersión asociativa y la falta de compromiso de las empresas leonesas no contribuye a mejorar una oferta que, en su opinión, sólo está atrayendo a un turismo de baja calidad.