Cádiz abre la vía para desbloquear la gestión del tren tram de Feve en León
Fomento asume la gestión tranviaria del proyecto, pendiente todavía en la capital leonesa.
álvaro caballero | león
El tranvía se frenó en León en 2011. El cierre del plan socialista que pretendía extender la línea tranviaria por la ciudad se complementó, a la entrada del PP en los gobiernos municipal y central, con el recorte del ramal al Hospital y de la electrificación, en la primavera de 2012. No se paraban la integración, repetían desde el Ministerio de Fomento, hasta que en septiembre de 2013, sin máquinas ni operarios en la traza, terminaron por admitir que se planteaban «repensar» la integración. Desde entonces, va para cuatro años, desde el Ejecutivo central se ha repetido que los motivos de bloqueo del proyecto eran la seguridad y la decisión sobre quién gestiona los 2,6 kilómetros del tramo urbano sin barreras: desde La Asunción hasta la estación. No lo debe de haber ya, después de que el departamento ministerial dirigido por Íñigo de la Serna haya decidido resolver este mismo problema, que se daba en Cádiz, con la entrada de Renfe como responsable de la explotación comercial y el permiso para que incluya su recorrido dentro de la red ferroviaria de interés general.
La vía abierta por Cádiz, donde Renfe ya ha firmado el compromiso de explotación con la Junta de Andalucía, aporta el soporte necesario para que León copie el modelo y no deba de tener problemas en la reapertura de Feve entre La Asunción y la terminal. La solución habilitada para el tranvía de la bahía gaditana, que fue promovido en solitario por la administración autonómica andaluza, desmonta las reticencias defendidas durante estos cuatro últimos años por la operadora y de Adif. Los representantes de las dos empresas estatales se agarraban a que el convenio firmado en 2010, con el socialista José Blanco como ministro de Fomento, concedía al Ayuntamiento el papel como promotor de la empresa mixta que gestionaría el funcionamiento urbano. Nadie quería hacerse responsable de los 2,6 kilómetros en abierto, ni de los problemas que pudiera ocasionar, más si cabe después del accidente de Angrois, según admitían desde el departamento ministerial.
La diferencia entre Cádiz y León se da en el uso de la infraestructura, dependiente de Adif. Allí, el tranvía necesitaba que Fomento le diera permiso para atravesar por un tramo intermedio de red ferroviaria de interés general para continuar por la tranviaria, mientras que aquí el trámite necesario pasa por volver a incluir el tramo de La Asunción a la terminal en red ferroviaria de interés general.
Pese a este matiz, el precedente gaditano elimina las trabas puestas a León. Fomento anunció hace más de un año, cuando Gonzalo Ferre era presidente de Adif, que ultimaba el diseño de la legislación para permitir la entrada de un tren en modo tranviario en una ciudad, por primera vez en España. Ya existía en otras, como Alicante, pero los técnicos argumentaron que esa infraestructura la gestionaba la comunidad valenciana, no el Estado. Ahora, deberán adaptar la normativa a la capital leonesa, con el concurso de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, y que Renfe disponga los trenes tram, que en tramo urbano tienen las prestaciones de frenado y arranque como un tranvía. La obra estará terminada a finales de año. El resto es labor de despacho.