LEÓN ■ MEDIO NATURAL
Una escombrera emerge en medio del paseo fluvial y el carril bici de La Lastra
El vertido es una réplica de otras montoneras que salpican el cinturón urbano de León

Imagen de la escombrera que se amontona junto al área fluvial y el carril bici de La Lastra. DL
l. u. | león
Hay un cinturón inagotable de escombros en torno al área urbana de León que no deja de aumentar, de ganar perímetro; las últimas aportaciones de estos vertidos ilegales son más que visibles en las áreas de ribera, en el límite de los mismos cauces de los ríos. En esa confluencia que enlaza el Torío con el Bernesga emerge otro cementerio de residuos de reforma de la construcción que, además de afear el paraje en uno de los límites señalados como exponente de la vanguardia medioambiental que quiere conservar la ciudad en sus espacios verdes abiertos a las áreas fluviales, suponen un atentado medioambiental de efectos incalculables. El vertido, procedente de los residuos de la construcción, de reformas domésticas y otras obras de calado menor, se amontona por cientos de kilos en ese espacio abierto que hace cuña al final de La Lastra; un espacio que el Ayuntamiento de León se empeñó no hace muchos años en ganar para los ciudadanos, como lugar de paseo y esparcimiento para la capital; con un ideal de política medioambiental que ahora se distancia del objetivo en medio de las montoneras de cerámicas y lozas en añicos y retretes en desuso.
El espejo de esta escombrera entre la vegetación fluvial y el circuito de paseo de peatones y carril bici que acordona León, riberas abajo, tiene reflejos en otros puntos del cinturón urbano de la ciudad, perfectamente visibles en los terrenos del alfoz, que salpican de forma intermitente. Con impunidad y sin temor a los carteles que han dispuestos las concejalías de Medio Ambiente, de San Andrés del Rabanedo en la zona de influencia de Trobajo del Camino, donde se advierte de la prohibición de arrojar este tipo de materiales bajo amenaza de multa de hasta 30.000 euros. El entorno, plagado de residuos más contaminantes, cauchos y neumáticos, incluso, deja entrever que el efecto disuasorio no resulta demasiado efectivo. En los últimos años, el Ayuntamiento de León se vio obligado a intervenir contra alguno de estos vertederos de material procedente de reformas de construcción; el más notable se localizó en un espacio en la trasera del barrio de San Esteban, contiguo a centros escolares.
La afición a desprenderse de este tipo de vertido en un proceso ajeno a la ley rebrota con fuerza ahora al sur de la Lastra. En la última semana se han deshecho así de tres camiones de escombros.