LEÓN ■ OBRAS EN LA CIUDAD
El proyecto de Ordoño prevé que se pueda peatonalizar si al final hay un cambio de decisión política
La avenida mantendrá los dos carriles y las zonas de carga y descarga y paradas, pero cambiará su imagen con nuevas jardineras más bajas, árboles y pérgolas para dar sombra

Ordoño II. RAMIRO
No habrá peatonalización, sino que el proyecto se quedará en la sustitución del adoquinado de la calzada por una capa de asfalto, el cambio de las jardineras actuales por unas menos voluminosas y la colocación de nuevo mobiliario urbano. Aunque, como se recoge en los pliegos del concurso público promovido por el Ayuntamiento de León, la actuación se ha pensado para dejar a punto la avenida para la restricción del tráfico, bien por una decisión política de última hora o a medio plazo.
La diferencia está en los apenas 6 centímetros de desnivel que quedarán entre las aceras y la calzada, la mitad de los que existen ahora. Esta distancia permitiría peatonalizar con tan sólo colocar las señales de restricción en la entrada de vehículos por la glorieta de Guzmán, con las únicas excepciones de los residentes, el transporte público, los servicios de emergencias y las cargas y descargas en horarios concretos.
Al margen de este propósito, la avenida mantendrá los dos carriles y las zonas de carga y descarga y paradas, pero cambiará su imagen con nuevas jardineras fijas más bajas —similares a la que hay en la plaza de las Cortes—, la colocación de otras móviles para plantar árboles y la instalación de 8 pérgolas sobre las cuales irán maceteros con flores para crear zonas con sombra.