La banca ‘on line’ y la exclusión financiera
El ajuste de capacidad del sistema bancario llevado a cabo desde 2008 ha sido necesario, según el estudio del Ivie, y aunque la densidad de sucursales sigue siendo en España mayor que la media europea (y en León mayor que en el conjunto del país) los «efectos colaterales» se dejan notar. Especialmente en la accesibilidad de la población a los servicios financieros. También señala que aunque la red de las antiguas cajas ha sido la que más se ha reducido, son estas entidades las que «más siguen contribuyendo con diferencia a la accesibilidad financiera, y con ello a luchar contra la exclusión».
Porque aunque no contar con oficina bancaria en el lugar de residencia «no implica que se esté financieramente excluido», ya que la penetración de la banca on line está siendo galopante; en realidad el grado de penetración de Internet y de estos servicios «es menor en aquellos segmentos de la población de edad más avanzada, con menores niveles de estudios y niveles de renta más reducidos. Que suelen tener más peso en los municipios más pequeños».
A pesar del avance de la banca on line, lo cierto es que casi el 60% de la población aún no la utiliza, «por lo que la oficina bancaria sigue cumpliendo un papel fundamental en el acceso a los servicios financieros». Los expertos advierten sobre las dificultades de acceso a la red en algunos puntos, y también sobre la brecha tecnológica, asociada sobre todo a la edad y el nivel educativo, que pueden provocar exclusión financiera por los recortes.