león ■ inteligencia militar
La unidad de drones del Ejército abandona Pajares para hacer sus vuelos en La Virgen
La base oficial es Conde de Gazola, aunque las características de los vehículos exigen su ubicación en la Academia del Aire.

Uno de los cuatro UAVs del Grosa, en la pista del aeródromo civil de Pajares de los Oteros. F. OTERO PERANDONES
A. Calvo | León
Han pasado casi dos años desde que el Grosa, acrónimo con el que se conoce militarmente al Grupo de Obtención por Sistemas Aéreos, que tiene su base en León, opera desde el aeródromo civil de Pajares de los Oteros. Está previsto que la próxima semana se lleve a cabo el traslado de los cuatro aviones no tripulados a su base de operaciones aérea definitiva en La Virgen, según informan fuentes militares. La unidad, la única de inteligencia con la que cuenta el Ejército español en la que los drones se emplean para obtener información, tiene su sede oficial en la base Conde de Gazola de Ferral, ya que dependen del Ejército de Tierra. Sin embargo, las características de los drones con los que trabaja, los Searcher Mk III J — que precisan de una pista asfaltada para despegar y aterrizar— obligan a la unidad a repartir su sede leonesa con la Academia Básica del Aire, donde ya se ha acondicionado un hangar para dar cabida a la media docena de vehículos no tripulados con los que contará el Grosa. Actualmente, sólo están pendientes los trabajos para acondicionar la pista del aeródromo militar a las características de los vehículos no tripulados.
Las obras para acondicionar la pista aún no han comenzado, aunque fuentes militares matizan que lo harán «en breve». La principal intervención requiere cambiar las balizas actuales y la colocación de anclajes para el aterrizaje, ya que el sistema de frenado de estos vehículos es similar al de los cazas en los portaaviones. El presupuesto de esta actuación supera los 800.000 euros y también incluye el asfaltado de un acceso a la pista desde el hangar donde se resguardan los Searcher.
A principios de año
Aunque la semana que vienen los 140 militares que integran el Grosa dejen de operar desde la base civil de Pajares de los Oteros, está previsto que los vuelos desde La Virgen se retrasen, a expensan de que concluyan las actuaciones previstas en la pista militar, que podrían estar finalizadas a principios del próximo año. El traslado de las cuatro unidades que actualmente operan desde Pajares requerirá el empleo de cinco vempar, vehículo militar de transporte en el que se desplazarán no sólo los drones, si no también las estaciones de control y el resto del aparataje. Una vez que la unidad esté reunida en sus bases oficiales, los integrantes del Grosa comenzarán con tareas de instrucción y adiestramiento y también realizarán maniobras militares fuera de la base, más centradas en marchas o combate en población que en el uso de los RPAs.
El Grosa —cuyo lema es En el cielo desde tierra— continúa avanzando en sus capacitaciones y certificados. El pasado mes de julio, la unidad logró la certificación de la transferencia de control, lo que permite a sus aviones no tripulados ampliar su zona de vuelo al conseguir cambiar, en medio de la operación, de una estación de control a otra, es decir, de un piloto que se encuentra en el punto de despegue a otro ubicado más lejos para aumentar así el campo de acción. Este hito se logró durante su estancia en Pajares de los Oteros, donde los miembros de la unidad llegaron en noviembre de 2015, fue también en el aeródromo civil donde la unidad realizó su vuelo cien en territorio nacional en noviembre de 2016, después de que en septiembre de 2015 realizara su primer vuelo en España, con una duración de 23 minutos y a una altura máxima de 400 metros, aunque la unidad cuenta con amplia experiencia internacional en misiones como en Afganistán. Durante todo este verano, los drones del Grosa han colaborado con la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta para el control de los incendios en la provincia de León, principalmente en la comarca del Bierzo.