Diario de León

LEÓN ■ SUCESOS

Encuentran a un preso oculto en el petate de otro recluso que ya salía en libertad

Ambos internos quedaron retenidos en el módulo de ingresos, a la espera de una decisión

Los hechos se produjeron en la Penitenciaría de Villahierro, en León. JESÚS F. SALVADORES

Los hechos se produjeron en la Penitenciaría de Villahierro, en León. JESÚS F. SALVADORES

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miguel ángel zamora | león

Los servicios de seguridad del Centro Penitenciario Provincial de Villahierro detectaron a mediodía de ayer a un preso oculto en el petate de otro recluso que se disponía a recobrar su libertad tras cumplir condena en el establecimiento leonés, según confirmaron a este periódico fuentes de primera mano. La pericia de un funcionario con más de 30 años de experiencia permitió abortar la operación y ambos implicados permanecen en el módulo de ingresos, a la espera de que se aclaren las circunstancias en las que se produjeron los hechos, para depurar la posibilidad de que se produzcan responsabilidades penales por el supuesto intento de fuga.

C.M. un recluso de origen sudamericano que iba a ser deportado después de cumplir su condena (al parecer por tráfico de drogas) se disponía a salir de la penitenciaría leonesa rumbo a su país y con una orden de extradición en la mano. Como consecuencia de la importante cantidad de pertenencias que había ido acumulando a lo largo de su periodo de estancia en la cárcel afincada en Mansilla de las Mulas, fue necesario proveerle de una notable cantidad de bolsas de las que reglamentariamente se utilizan para este tipo de maniobras y los enseres se apilaban a la puerta de la prisión, mientras sus familiares se encontraban ya esperando en el exterior de las instalaciones, para ayudarle a recoger sus pertenencias y volver con él a casa.

De forma repentina, algo llamó la atención a uno de los funcionarios más expertos de la casa, que se dio cuenta de que había cuestiones anormales en su forma de proceder. Tras revisar de forma minuciosa algunos de los embalajes, de manera repentina propinó una patada a uno de los sacos negros, de cuyo interior salió el segundo recluso, M.M. también del módulo 9 (este extremo no ha quedado plenamente contrastado) que todavía tenía que cumplir condena durante algún tiempo más por delitos comunes. Fue identificado y devuelto al módulo que ocupaba de forma inmediata.

MOVILIZACIÓN

Seguidamente se dio aviso al resto de los funcionarios y a los servicios de seguridad, que decretaron la paralización del proceso de extradición del sudamericano, al que se ordenó regresar al interior de la cárcel para tomarle declaración y seguir el mismo curso con el otro sospechoso, a los que se les podría acusar de un supuesto delito de quebrantamiento de condena y evasión de presos.

UN AÑO DE PRISIÓN

«Los que quebrantaren su condena, medida de seguridad, prisión, medida cautelar, conducción o custodia serán castigados con la pena de prisión de seis meses a un año si estuvieran privados de libertad y con la pena de multa de doce a veinticuatro meses en los demás casos», explica el artículo 468 del Código Penal, aunque preciamente se investigarán las circunstancias en las que se produjo el caso.

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