El plan de sequía no activará sus medidas «al menos en dos meses»
Aunque, «ni siquiera estamos en situación de prealerta», como recalcó el portavoz del PP, Fernando Salguero, la junta de gobierno del Ayuntamiento de León aprobó ayer «el plan de emergencia ante situaciones de sequía». El documento, como reseñó el concejal, «lo había solicitado la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) para el 2019», aunque ante el panorama de este ejercicio decidió el organismo regulador de cuenca «reclamó adelantarlo».
Salguero insistió en que por el momento «no hay problema, al menos, de cara a los dos próximos meses». «Es de esperar que con el comienzo de la época de lluvias y nieves no haya que adoptar ninguna decisión», citó el portavoz del equipo de gobierno, quien abundó en que la ciudad cuenta con dos captaciones de agua, una proveniente del pantano del Luna y otra del Porma, y tan sólo «utiliza el 50% de lo que tiene autorizado para consumo».
El edil del PP avanzó que el documento aprobado define «una amplia lista» de medidas a adoptar en caso de que tengan que declararse las situaciones de prealerta o alerta, que dependen de la persistencia de la sequía y son decretadas en coordinación con la CHD. El catálogo detalla que las restricciones «empezarían por el consumo en exteriores», en el que tienen concurso «el riego de jardines, los sistemas de limpieza o el funcionamiento de fuentes ornamentales», y tan sólo después entrarían otras «más drásticas», como la reducción de la presión.
Pese a subrayar que no se está cerca de estos estados, Salguero citó que el Ayuntamiento ya ha adoptado decisiones, como «la reducción del baldeo» de las calles para la limpieza, y «se han rebajado en un 75% las fugas en la red». Además, recordó que León tiene «el consumo medio por habitante más bajo del Estado», con 129 litros al día, lo que «indica que hay un uso racional y responsable».