SAN ANDRÉS DEL RABANEDO
La estrategia por sequía pide reducir de forma drástica los riegos en los parques
Ese consumo representa el 22,8% de los 3,5 hectómetros cúbicos de agua que gasta el municipio.
p. infiesta | san andrés
Los vecinos, las industrias y las instalaciones municipales de San Andrés del Rabanedo utilizaron el año pasado 3,5 millones de metros cúbicos de agua. Un bien esencial, pero cada vez más escaso, según los datos de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), que ha solicitado al Ayuntamiento un plan frente a las sequías en el suministro de agua para consumo humano. La adjudicataria del servicio ya ha redactado las medidas y, entre ellas, destaca la recomendación de reducir de forma «drástica» el número de horas de riego empleadas en los parques y jardines municipales, que abarca el 22,8% del gasto total.
También sugieren recurrir al agua de los pozos para el riego, que «han ido dejándose de utilizar durante los últimos años en detrimento del agua de consumo humano distribuida en San Andrés».
Otra de las sugerencias es cortar el suministro en fincas de recreo, aunque los redactores reconocen que el volumen de agua de este tipo «no supone un ahorro importante», porque representa el 1,54%. La tercera recomendación es prohibir o reducir el uso particular del agua de consumo humano para fincas y llenado de piscinas, «muy difícil de controlar», admiten, por las características del municipio y por constituir unas prácticas que suelen realizarse a partir de las 21.00 horas.
El documento confeccionado por Aquona sirve de estrategia protocolarizada para gestionar con garantías una escasez de agua en el tiempo. Junto a las medidas restrictivas, también apuestan por impulsar la concienciación de la población sobre un buen uso sin derroches y avanzar en el control de las fugas.
El Ayuntamiento abastece de aguas al municipio a partir de pozos artesianos, que se recargan en las zonas septentrionales al norte de la cuenca y al límite con la Cordillera Cantábrica. Están situados en el paraje de Las matonas (Trobajo), el camino Vijagueras (Villabalter), la carretera de Carrizo (San Andrés) y la calle Rodolfo Martín Villa (Pinilla). Ese agua captada se trata y almacena en tres depósitos de hormigón (el de forma toroidal de Pinilla, con capacidad para 600 metros cúbicos; y los rectangulares de Villabalter, de 2.200 m3, y de San Andrés, de 700), además de una cuarta instalación de prefabricado ubicada en Trobajo, que es circular y la más grande, por su capacidad para almacenar 10.000 m3. Para transportar ese agua al grifo de los consumidores existe una red-anillo de 129 kilómetros, la mayoría con tuberías de fundición dúctil, aunque aún quedan 45.450 metros de fibrocemento que se deben modernizar.
