en la antesala del cementerio
Lo que cuentan los muertos
Apenas un 10% del trabajo que realizan los forenses son autopsias y de ellas seis de cada diez concluyen con un diagnóstico de fallecimiento por causas naturales; el instituto reclama mejoras en sus instalaciones

Un profesional del Instituto de Medicina Legal se prepara para iniciar una autopsia en León. FERNANDO OTERO
miguel ángel zamora | león
«Este hombre tenía ochenta y tantos años», dice apuntando al cadáver que yace tendido en la mesa. «Estaba cenando en su casa y falleció sentado. Pero el médico no quiere firmar el parte de defunción y entonces se avisa a la Policía, que se lo notifica al juez, que a su vez nos manda a nosotros para que luego, lleguemos a la conclusión de que ha sido una muerte natural... El otro día tuvimos el caso de un fumador compulsivo, de edad muy avanzada, con el colesterol por las nubes y que murió de un infarto. Y también nos lo remitieron porque no sospechaban las causas... Bueno, esto es así».
Puede que por deformación profesional, quizá porque vaya en la personalidad y no en el cargo, Mariano de la Torre, director del Instituto de Medicina Legal de León y Zamora desde 1979, inspira serenidad cuando habla. El verbo fluye continuo y pausado. Como la labor de escudriñar entre los restos mortales de un humano qué razón se lo llevó de este mundo.
«Realizamos 150 autopsias al año. Pero es una parte mínima de nuestro trabajo. Son apenas una de cada diez intervenciones de las que llevamos a cabo», explica De la Torre. Tiene a su mando ocho forenses en León y cinco más en cada una de las dos subdelegaciones de Ponferrada y Zamora. «La mayor parte de nuestra labor esta relacionada con las incapacidades laborales que tramitan los juzgados de lo Social, con los asuntos de violencia de género y con los temas de familia».
«Tenemos un servicio de Patología, que es donde se realizan las autopsias y un área Clínica, donde se tratan los asuntos de lesiones y demás». Forenses, equipo administrativo, psicólogos y trabajador social desarrollan su labor en la sede de los Juzgados. En las dependencias de Eras de Renueva están los sanitarios que se encargan de las autopsias. También hay delegaciones en La Bañeza, Cistierna, y Sahagún.
La medicina legal es tan importante «que si no existiera habría que inventarla». Los estudios relacionados con temas laborales llevan a veces «incluso un día entero de trabajo». Tiene a su favor el sello de la independencia que les confiere su condición de funcionarios públicos y autoridad. «Los resultados de nuestros informes en Social son casi vinculantes. En Penal, la mayoría han salido como nosotros opinábamos en los grandes casos», subraya orgulloso De la Torre.
Ignacio Alija recordó en su día cómo fueron los prolegómenos a la autopsia del cadáver de Isabel Carrasco: «Parecíamos pollos sin cabeza, había un gran nerviosismo. Hasta que alguien puso orden y dijo: ‘Señores, vamos a hacerlo como sabemos’. Y se hizo un gran trabajo».
DISTRIBUCIÓN
La Comunidad Autónoma se reparte en tres centros
Los Institutos de Medicina Legal se crearon en 2005 en Castilla y León. Valladolid, Burgos y León se reparten las nueve provincias. El Ministerio de Justicia divide los profesionales por población y no por extensión geográfica. «Tan pronto hay que ir a Cistierna como a Benavente», subraya el director. Y aparte están las guardias. «Antes trabajábamos en solitario y ahora es en equipo». Ha sido un avance notable. El otro ha sido el de los estudios de ADN. La bioquímica y la histopatología cuentan con un centro de referencia en el Instituto Nacional de Toxicología de Madrid, que es al que la adscripción de León. «A veces nos asignan el levantamiento de los cadáveres. En esos casos, somos autoridad». Todos los institutos, a través del Centro de Estudios Jurídicos, tienen actividad de formación todo el año. Hay al menos quince o veinte cursos en todo el año de entre dos o tres días y se realizan labores de convivencia y de intercambio de experiencias. «Antes no había tanta formación como ahora».
LA REIVINDICACIÓN
Una remodelación en las instalaciones de Sáenz de Miera
«Nos gustaría tener unas instalaciones dignas. Queremos que el edificio de Saénz de Miera se remodele para poder atender a los menores y a las víctimas de violencia de género». Lo dice después de atravesar el pasillo que sirve de oficina al agente judicial, pertrechado con una fotocopiadora a sus espaldas y una mesa raquítica delante. «En la Audiencia he llegado a pasar consulta en el hueco de una escalera», recuerda el director.
Los forenses se sienten a veces el último eslabón de la cadena. «No puedo pedir más equipamiento porque no tengo donde ponerlo». Hubo una intentona para crear un edificio nuevo, pero se descartó. «Prefiero la inmediatez». Así se puede asistir en pocos segundos a los juicios de lo Social, de lo Penal, de lo Civil, a las incapacitaciones de los juzgados de Familia y se ahorra tiempo en la remisión de los expedientes. «Y se evitan los costos del mantenimiento». Las gestiones con el Ayuntamiento y la Diputación no dieron fruto «porque no pusimos mucha intensidad». Así que simplemente bastaría con acondicionar las instalaciones actuales.
Los equipos de psicólogos se dividen en dos grupos de Social en León, otro en Ponferrada y un cuarto en Zamora. Se encargan de hacer luz en las custodias y las separaciones. «Son informes complicados y recoger los testimonios de los menores es duro, sobre todo en abusos sexuales. Hay que discernir la verosimilitud de su testimonio y si pueden estar inducidos».
UNA GRAN NOVEDAD
Periciales extrajudiciales para evitar ir a juicio en accidentes
Desde hace dos años, el IML realiza pruebas periciales extrajudiciales. Consiste en valorar las consecuencias de un accidente de trafico, para establecer las indemnizaciones y las secuelas sin necesidad de llegar a juicio. Por un coste de entre 80 y 350 euros «depende de la dificultad del caso», el forense establece la importancia de las lesiones, de tal forma que se evita llegar a juicio, con todo lo que ello comporta. «Como somos un órgano independiente, nuestra labor es igual de válida y a ellos les evita gastos». Lo puede solicitar cualquier ciudadano o su compañía aseguradora. Los abogados leoneses «han empezado muy poco a poco, pero les está gustando porque se evitan los gastos judiciales. Y al Ministerio de Justicia le reportamos recursos que nos gustaría que se revirtieran en nuestras instalaciones». El 90% de los asuntos que se tramitan de esta forma, finalizan aquí su camino judicial.
LA ETERNA DIFERENCIA
Desigualdades entre las comunidades autónomas
Hay notables diferencias entre los institutos de Medicina Legal de las comunidades en las que las competencias en materia de justicia están transferidas y entre las que no. «Cuando se hace uno nuevo como el de Badajoz, se agotan un montón de recursos que hay que distribuir luego en otros. Esto es como el AVE, no se puede llegar a todas partes a la vez».
Las incapacitaciones familiares no tienen demasiado problema en el 95% de los casos. Más delicadas son las incapacidades laborales. «Todos los pacientes que vienen están en el límite. Es una jurisdicción muy complicada. Ahí tienes dudas en el 95% de los casos, es al revés». La lista de espera en materia de lo Social ha crecido. «Les han venido refuerzos, están sacando papel a toda pastilla y eso nos carga a nosotros. Podemos acertar o no, pero lo que está claro es que somos independientes».
EN CIFRAS
1.720 actuaciones en el transcurso del último año
El apartado estadístico de la actividad del Instituto de Medicina Legal de León y Zamora pone de manifiesto una actividad intensa para el equipo de trabajo.
En la capital, se realizaron 194 autopsias. 109 arrojaron el resultado de muerte natural, diez no ofrecieron un resultado concluyente y entre las de muerte violenta, 48 fueron por accidentes, 26 determinaron que se había producido un suicidio y solamente en una se determinó la existencia de un homicidio.
Ponferrada trabajó con 79 autopsias. 33 fueron por muertes naturales, 23 por accidente, 22 por causa de suicidios y en solamente un caso se trató de un homicidio.
En Zamora, se realizaron 116 autopsias, con el resultado de 50 muertes naturales en el año 2016, 36 accidentes, 25 suicidios y ningún episodio de homicidio.
La Clínica Forense de León realizó 1.720 informes. 1.022 fueron derivados de lesiones, 625 procedían de cuestiones de psiquiatría, hubo 19 estudios de agresiones sexuales, siete más para determinar si se produjo mala praxis médica y 47 correspondían a otras jurisdicciones. Por violencia doméstica se analizaron 42 casos, 29 lesiones físicas a menores y 9 lesiones psíquicas. A petición de ciudadanos o compañías aseguradoras, se practicaron 26 pericias extrajudiciales.
La subdirección de Ponferrada elaboró 2.060 informes, 568 de lesiones, 294 de psiquiatría, 9 correspondientes a agresiones sexuales y cinco por mala praxis. A otras jurisdicciones correspondieron 1.184 escritos.
En materia de violencia de género se evaluaron 71 casos de lesiones físicas, 11 psíquicas y 67 integrales. Se contabilizaron 19 casos de violencia de género relacionadas con adultos, tres de lesiones físicas a menores y una de lesiones psíquicas. Las pericias extrajudiciales que se plantearon en El Bierzo fueron 58.
POR PEDIR...
Las necesidades del Instituto en la actualidad
«Lo ideal seria que la Dirección de León quedara integrada dentro de un área incluida en el edificio de los Juzgados, pero fácilmente independizable de los mismos, con despachos para los ocho Médicos Forenses, despachos administrativos, despachos para la Unidad Forense de Valoración Integral con Psicólogo y Trabajador Social, despachos para el Psicólogo y Trabajador Social del Equipo Psicosocial de Familia y Vigilancia Penitenciaria, archivo y sala multiusos para el trabajo común, exposiciones, presentaciones, discusión de sesiones clínicas, docencia, etcétera», refleja la última memoria.
Así mismo, podría instalarse una sala con medios audiovisuales adecuados para la exploración del menor.
EL BIERZO, TAMBIÉN
Necesidad perentoria de jefatura de Clínica y Laboratorio
«Nuevamente, la Subdirección de Ponferrada vuelve a solicitar la creación de las jefaturas de sección de Clínica y de Laboratorio. El aumento de la carga de trabajo en ambos ámbitos, unido a su mayor complejidad, motiva la presente petición, que es apoyada por la propia dirección del Instituto. La tendencia observada en los últimos años en dicha carga laboral, es de carácter progresivo, por lo que se estima como muy necesarias».

Acceso a la oficina de Sáez de Miera.FERNANDO OTERO PERANDONES