LEÓN ■ ACOSO ESCOLAR
Educación cierra el caso de acoso en los Maristas con una disculpa del centro
El alumno sigue en el colegio y hay reuniones periódicas con la familia a efectos de seguimiento

Colegio de los Maristas San José, en la calle Álvaro López Núñez, donde se produjo el caso de acoso escolar a un niños durante varios años.
A. Calvo | León
Durante cuatro años, un alumno del colegio Maristas San José de León sufrió el acoso continuado de sus compañeros. El Procurador del Común hizo público el caso después de que los padres acudieran a la institución que dirige Javier Amoedo tras años de gestiones y denuncias infructuosas con la Dirección Provincial de Educación y el propio centro. El caso salió a la luz el 20 de septiembre y ocho días más tarde, se produjo una reunión de mediación a la que asistieron la familia del alumno y el director del colegio —que estaba respaldado por un representante de los Hermanos Maristas—, además de miembros de Educación. En esa cita, tal y como se acordó en algunos encuentros previos entre las partes para «conseguir una solución dialogada», el director del colegio, Carlos García Calleja, tuvo que «pedir disculpas» a la familia, como parte del proceso de mediación. Actualmente, «el alumno en situación de acoso previo permanece escolarizado en el centro con absoluta normalidad, manteniéndose reuniones periódicas con su familia (tutora y director), que se mantendrán como seguimiento», señalan desde Valladolid.
El acoso al pequeño comenzó cuando tenía 5 años, en Infantil, y se alargó hasta tercero de Primaria con episodios tan graves como que le ataron a una portería de fútbol mientras los acosadores le daban balonazos o que fuese increpado por las familias de los agresores en la fila del patio. El consejero de Educación, Fernando Rey, anunció que la Junta podría llegar a retirar el concierto educativo al centro en el caso de que se probara que se habían ocultado «deliberadamente» los hechos para que el prestigio de Maristas San José de León no se viera afectado y reconocer que, por este motivo, «los concertados pueden tener la tentación de ocultar los hechos o minimizarlos».
Tras la reunión de mediación entre las partes, la familia, el colegio y Educación, el director de Maristas se comprometió, como una de las partes del acuerdo, a sumarse a las iniciativas para mejorar la convivencia que desarrolle la Junta y, por este motivo, se ha convertido en un centro piloto para la implantación del modelo de prácticas restaurativas en Castilla y León, «modelo innovador y de referencia en la comunidad, lo que supone además de la formación específica ya recibida, la implementación del mismo en la vida y documentos del centro».