LEÓN ■ EL CIERRE DEL PARADOR
La plantilla de San Marcos desconoce el erte que le va a amparar durante dos años
Los empleados confían en que Paradores informe sobre el expediente antes del 1 de enero

Empleados de San Marcos se dirigen a la asamblea, el viernes, tras el cierre del hostal. SECUNDINO PÉREZ
l. urdiales | león
La plantilla del hostal San Marcos comenzó ayer quince días de vacaciones, arrastradas a finales de años por la causa de excepción del cierre programado para el hostal. Pero ha iniciado el periodo de descanso sin conocer ni el más mínimo detalle de las condiciones de expediente de regulación temporal de empleo que, suponen, va a amortiguar su situación de inactividad durante, al menos, los dos próximos años.
Los empleados del Parador de León celebraron el pasado viernes una multitudinaria asamblea en la que se elevó, sobre otras consideraciones, el temor mayoritario ante una incertidumbre que muestran sin disimulo. La inquietud que trata de aplacar la dirección de Paradores a base de enviar mensajes de calma a la masa laboral del establecimiento hotelero por excelencia de la capital leonesa. Tal y como se trasladó a los empleados, a los más de cien que están en nómina en el centro recién cerrado, el periodo de vacaciones abre un paréntesis de transición hacia la fase en la que da por seguro que se abrirá el expediente de regulación. «Porque de otra forma, quedaríamos en un limbo imposible a partir del día 1 de enero, que es la fecha en la que concluyen estas dos semanas de vacaciones que incluyen a todos los trabajadores en plantilla», argumentaron en declaraciones a este periódico algunos empleados tras asistir a la cita asamblearia del viernes, sólo unas horas después del cierre de puertas, con San Marcos ya vacío de público, huéspedes y actividad hostelera.
La inquietud de los empleados se acrecentó a medida que se aproximaba el día fijado de cierre del hostal y no tenían noticias concretas sobre su futuro; no el inmediato, el descanso vacacional hasta final de año. El del expediente de regulación temporal de empleo, del que ya tenían referencias en otoño de 2016; hace más de un año ya que desde la dirección ejecutiva de Paradores se les hizo partícipes de esta agenda de cierre temporal para acometer la reforma, y la reconstrucción de otra parte del edificio, que incluía un amparo con cobertura de desempleo para toda la plantilla. Entonces, se fijó un ciclo de inactividad de hasta 28 meses, con lo que a la vez se abría un problema de cobertura con todas las garantías según el límite que contempla la ley para estos casos: el amparo económico por desempleo no alcanza más allá de veinticuatro meses; un periodo que aún ahora, según concreta la previsión de reapertura, en marzo de 2020, también supera el tope de los dos años.
San Marcos camina a una reforma que todavía tendrá que superar algunos trámites imprescindibles; el primero, que el consejo de administración de Paradores de Turismo apruebe la intervención y las medidas económicas, financieras y laborales que de ella se derivan. Es posible que en los primeros días del año se supere esa diligencia; para entonces, los empleados confían en tener ya claras las condiciones del erte que los va a amparar hasta 2020.