Diario de León

ENERGÍA a través de LOS RESIDUOS

La saturación de basura en el vaso del CTR dispara la producción eléctrica

La generación de energía supera los 6.300 megavatios/hora, casi un 300% más que en 2010.

La acumulación de residuos en el complejo del CTR de San Román obliga a estrenar un nuevo vaso de forma inmediata. JESÚS F. SALVADORES

La acumulación de residuos en el complejo del CTR de San Román obliga a estrenar un nuevo vaso de forma inmediata. JESÚS F. SALVADORES

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A. G. Puente | redacción

A punto ya de llegar al cien por cien de su capacidad, la progresiva acumulación de basura en el vaso del CTR de San Román de la Vega, hasta prácticamente su saturación, ha ido paralelamente aumentando la producción eléctrica del complejo. La generación de energía a través de los residuos se ha multiplicado casi por cuatro desde 2010, con un crecimiento que roza el 300%. Los últimos datos de Gersul, apuntan a una producción de 6.345 megavatios/hora en 2016, con previsión de cerrar 2017 con un alza significativa.

A través de la energía generada, la planta logra no sólo autoabastecerse, sino también vender la electricidad sobrante a la red general en las ocasiones en las que no precisa tanto volumen y, por lo tanto, contar con unos ingresos que revierte en mejoras y mantenimiento del propio complejo. Gersul estima que el ahorro anual en su factura eléctrica se sitúa en alrededor de los 600.000 euros.

Dos son las vías que utiliza el CTR para conseguir energía con los residuos: los digestores y la propia basura acumulada en el vaso donde se construyeron ocho pozos de extracción de gas para el aprovechamiento de los desechos ya descartados. El fin de ambos métodos es idéntico: conseguir gas metano, el ‘carburante’ que precisa la generación eléctrica.

Agua, basura, calor y tiempo son los cuatro ingredientes básicos para la producción energética en la planta. El complejo comenzó la generación eléctrica en 2005, un año después de la inauguración de las instalaciones. Y tras siete años del inicio de este proceso, pudo exportar a la red general energía producida.

El proceso en los digestores para conseguir gas metano requiere contar con una mezcla de agua, con un 12% de materia orgánica (residuos). La combinación resultante se somete a una temperatura entre los 35 y 40 grados durante quince días y tras la generación, el gas llega a los motores (cada uno precisa entre 350 y 400 metros cúbicos de gas metano a la hora). La incorporación de un segundo gasómetro en 2008 permitió en aquel momento a la planta triplicar su producción eléctrica. Los motores de cogeneración queman el gas almacenado en el gasómetro y transforman así la energía calórica en eléctrica. También aprovecha el agua de refrigeración de los motores para los intercambiadores de calor del área de digestión anaeróbica. La quema en antorcha permite, finalmente, eliminar el gas metano sobrante.

En 2013, el CTR comenzó a usar la basura de su vertedero, donde van los residuos que ya no pueden aprovecharse, como generadora de electricidad. Esta nueva vía permitió duplicar los números de generación de energía en las instalaciones. Los ocho pozos de extracción de gas allí construidos conducen al tanque (almacén) el resultante a medida que sea generado y lo hace a través de una bomba.

Ya a punto de llegar a sus prácticamente dos millones de metros cúbicos de capacidad, la basura del vaso dispara la generación eléctrica.

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