La cesta de la compra sube por lo más básico
La inflación sube, baja o se estanca en función de variables que en los últimos años se centran en la evolución de los productos energéticos. Sin embargo, la cesta de la compra en lo que a productos básicos se refiere no ha dejado de subir durante los últimos años. Ahí no se entiende de recesión. Las dificultades que el campo ha vivido en los últimos meses seguirán dejándose notar en el futuro, aunque los hogares saben bien que los productos de consumo habitual no han hecho más que subir, incluso en las épocas más duras. Una cosa es que las familias (y las grandes cadenas) se dieran el respiro de las marcas blancas durante la crisis, que parece que ya está superado; y otra que productos como las patatas o el aceite, así como muchas frutas de producción nacional, sigan una escalada preocupante. Para el nuevo año se anuncia también un encarecimiento de los huevos. Idas y venidas que en alimentación se traducen siempre en encarecimiento de lo que se considera básico para llenar la cesta de la compra de cualquier hogar.
En el caso del vestido y el calzado las cosas son diferentes. El dato anual del IPC de León hasta noviembre señala que el vestido se ha rebajado un 18,7% y el calzado un 10,2%. Es un sector con precios y comercios cada vez más polarizados con muchas aristas que analizar.