Maestro para los maestros
Secundino Llorente ha sido nombrado profesor honorífico colaborador por la Junta tras su jubilación Tras 44 años en activo, de forma altruista, se dedicará a formar a otros docentes.
A. Calvo | León
Aún recuerda emocionado la despedida que le hicieron sus alumnos el último día al frente del Instituto Lancia. Secundino Llorente siente «morriña» del centro tras 27 años en él, de los que 22 estuvo como director, y habla emocionado de sus «niños» y sus «chavales», los miles de alumnos que curso tras curso han pasado por las aulas. Recién jubilado, se resiste a sentarse en el sofá, «porque para eso siempre hay tiempo», y por este motivo, decidió responder a la convocatoria que este año, por primera vez, sacó la Consejería de Educación para nombrar profesores honoríficos colaboradores a aquellos docentes que, con una larga trayectoria y experiencia, decidieran seguir en activo de manera altruista para participar en la formación de los profesores y los directores. La Junta seleccionó finalmente a 22, de los que dos son de la provincia de León. Junto con Secundino Llorente, también ostenta este nuevo cargo la que fuera directora provincial de Educación, Mercedes Fernández.
Secun, como le llamaban sus alumnos, nació cerca de los resto de Lancia y tras pasar por institutos de Fabero y Cataluña, finalmente llegó en la década de los 90 al Instituto Lancia, dos años después de que abriera sus puertas. Ahora, tras más de 44 años dedicados a la enseñanza, este profesor ha decidido continuar con su vocación, pero esta vez, siendo profesor de profesores. «Tras la jubilación veía un abismo y si puedo transmitir mi experiencia a otros profesores que lo necesiten, por qué no seguir en activo», declara. Para salir de León y «ver nuevas caras», porque lleva toda la vida dando estos cursos en la provincia, se ofreció para viajar a Burgos, Segovia y Salamanca para, al menos una vez al mes en cada una de ellas, ofrecer sus conocimientos a los profesores de estas provincias. Otra de las opciones que ofrecía la Junta era continuar con un proyecto ya en marcha en el mismo centro, aunque Secundino Llorente prefirió salir fuera porque continuar en el Lancia «sería demasiado duro».
«Cuando me den el tema, lo haré como toda la vida, los explicaré en base a experiencias y con el anecdotario en la mano, que es lo mejor, porque yo he pasado por todo, sólo tengo que recordar y organizar», declara para explicar cómo preparará las nuevas clases a las que se enfrenta ahora tras su jubilación. A los futuros profesores, y también a los que ya están ejerciendo, les recuerda que la docencia debe basarse en la formación, la vocación y la dedicación, aspecto que también es muy necesario en el caso de los directores de los centros, «que desde que se despierta hasta que se acuesta está pendiente de sus alumnos y del instituto». También les recomienda «ilusionarse con los niños, porque ellos saben quien les quiere y quien no, y yo he visto a profesores llorando a la puerta de clase porque no querían entrar. El cariño de un profesor a los niños es muy importante».