El Virgen Blanca, el primero en dar el salto hace tres años
«Los niños se adaptaron muy bien y el rendimiento escolar no ha bajado, al revés, por la mañana están más receptivos», explica el director del colegio Virgen Blanca, Roberto Castro, el primer colegio de la capital leonesa en sumarse a la jornada continua hace ya tres cursos. Además, añade, que la conciliación familiar ha mejorado y que ahora, los pequeños, pueden organizar mejor sus actividades extraescolares tras las clases, como ir al conservatorio o deportes, a lo que suma que en estos años también ha mejorado la matrícula del centro y que los padres valoran positivamente el cambio. El Virgen Blanca se abre a las 7.30 horas y cierra a las 19.00 horas. Por las tardes, tras el comedor, los alumnos pueden elegir entre asistir a la biblioteca con un profesor o acudir a los talleres que ofertan gratuitamente los docentes del centro. «El horario del colegio sigue siendo el mismo, lo único que ha cambiado es el horario escolar, que se ha organizado para poner a primera hora las asignaturas con más peso, como se hacía también cuando había jornada partida», explica Castro, para añadir que los alumnos y los padres «están contentos».