Una hermana de María del Dulce Nombre lleva al TSJ a la cofradía
La Junta General Ordinaria del pasado sábado fue declarada nula.
dl | redacción
Una hermana de la Cofradía de María del Dulce Nombre ha elevado a la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León con sede en Valladolid un recurso de apelación, tras ser desestimada en los juzgados de León su demanda contra la entidad, por considerar no ajustado a derecho el expediente disciplinario que se le abrió y que derivó en su expulsión como consecuencia de su decisión de acudir a un acto al que había sido invitada como representante de la cofradía, sin haber recibido la aprobación de la Junta de Gobierno para ello.
El Obispado de León y un juzgado de lo Contencioso-Administrativo de León dieron la razón a la cofradía en su decisión, de la que se informó en la Junta General Ordinaria celebrada el pasado sábado, en la que numerosas hermanas de la penitencial verde expresaron que, aunque apoyan la forma de proceder de la Junta de Seises, critican que no haya informado de este extremo al resto de las integrantes de Las Marías. El tema se abordó en el orden del día por petición de un grupo de hermanas, que aportaron sus firmas, insuficientes para exigir la dimisión de la Junta de Gobierno, pero bastantes para que el punto se incluyera en el orden del día de la sesión del pasado sábado.
Además de este primer frente abierto, existe un segundo punto de disensión. La cofradía aborda de cara al futuro próximo la remodelación de la Virgen del Camino, paso titular de la cofradía obra del Padre Dominico Manuel Morán, que está realizada en fibra de vidrio y que ahora se pretende sustituir por otra talla con un corte completamente diferente y con el que no están de acuerdo una parte importante de las hermanas informadas del cambio.
En la anterior asamblea se votó por la disolución de la comisión responsable de la sustitución de la talla, pero en el orden del día de la Junta General se informó de que el resultado de la votación había sido desfavorable.
Así las cosas, las dos partes en conflicto, la abadesa y su grupo de trabajo por un lado y las hermanas que se oponen a su gestión por otro, se han encomendado al Obispado de León para que solucione la crisis abierta. Todo, para evitar que en la procesión de la tarde del Jueves Santo se produzcan disensiones que puedan entorpecer su desarrollo.
La abadesa de la cofradía, María Esther Flores, rehusó realizar declaraciones a este periódico.