León ■ Protesta
La plataformas se movilizan de nuevo ante la privatización de la Sanidad
León y Astorga acogerán las concentraciones en contra de la política de la Junta el 7 de abril.

Una pancarta en el Hospital de León a favor del sistema público de salud
La Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Castilla y León anunció ayer un nuevo calendario de movilizaciones que comenzará hoy en la localidad zamorana de Coreses y que continuarán el sábado en León, Astorga y Salamanca el 7 de abril, coincidiendo con el Día Mundial de la Salud, ante la política de privatizaciones y externalizaciones de servicios. «La agrupación de las plataformas pide a la consejería que cese en este tipo de políticas a la vez que anuncia nuevas movilizaciones centradas ahora en las localidades al grito unísono de Nos duele la sanidad», según informó el colectivo en un comunicado, recogido por Ical. Además, este sábado, las plataformas por la Sanidad Pública se reunirán de nuevo para hacer balance, preparar acciones y hablar sobre nuevas externalizaciones de servicios.
La Plataforma denuncia que continuamente se publican nuevas licitaciones de servicios, como la reciente sobre la realización de pruebas analíticas por laboratorio externo para el Hospital de Valladolid, promovido por la propia Gerencia Regional de Salud y publicitado en la propia página de la Junta. El valor estimado de este concurso, explicó, es de 1,15 millones de euros. Además, recuerda las obras de la cocina de Salamanca o la prórroga del concierto en León con la Clínica Altollano para la gestión del servicio público de prestación de asistencia sanitaria en régimen de hospitalización de media estancia en Unidad de Cuidados Subagudos y rehabilitación o el anuncio de las derivaciones en El Bierzo de las operaciones de oftalmología y traumatología en centros privados, por un valor de 641.500 euros.
Según las plataformas, este tipo de conciertos y externalizaciones de servicios, sean o no de carácter sanitario, son «cada vez más habituales y confirman el hecho de que el proceso privatizador en la comunidad no sólo no se paraliza, sino que está más en auge que nunca». «La Consejería parece tener más interés beneficiar a las empresas que en revertir este tipo de procesos», critican.