LA OTRA CARA DEL TURISMO
Los hostales se rebelan contra los pisos turísticos
Piden que se revise la regulación de los apartamentos y exigen a la Junta una normativa nueva para poner coto a la clandestinidad en la que viven.

Dos viajeros acceden a la posada real Casa Pepa en Santa Colomba de Somoza. JESÚS F. SALVADORES
georgino fernández | león
En los últimos años ha habido un enorme boom de las viviendas turísticas. Los propietarios han comprobado que es mucho más rentable el alquiler turístico -especialmente de fin de semana- que el residencial de larga duración. Hasta un veinte por ciento más pueden llegar a ganar, según revelan algunos estudios. León no ha sido una excepción a esta situación pero su proliferación ha puesto a los hostales de la ciudad en pie de guerra porque entienden que sufren una competencia desleal. «Se están dedicando a lo mismo que nosotros, al alquiler de habitaciones, pero no juegan con las mismas cartas», subraya Elsa Pellitero, responsable del Hostal Londres que junto con Ángeles Prada, del Hostal Prada Borges, es quien ha llevado la voz cantante en la denuncia de los hostales y pensiones leoneses.
SIN REGLAMENTO
En León, como en el resto de la comunidad, este tipo de establecimientos no están sujetos a ningún reglamento municipal sino que se rigen -los que lo hacen- por la Ley de Viviendas de Uso Turístico de la Junta de Castilla y León. Una norma que, según los afectados y la propia concejala de Urbanismo del Ayuntamiento de León, Ana Franco, tiene bastantes lagunas y debería ser mejorada. «Para especificar y regular mejor ese tipo de inmuebles», subraya la edil leonesa.
Los hostales y pensiones de León se quejan de que con los pisos y viviendas turísticas sufren una clara competencia desleal. En teoría deben estar inscritas en un registro pero hay muchas que eluden hacerlo para escapar a la reglamentación y a las obligaciones que ello conlleva. «Pueden meter quince personas en un piso, no tienen limitaciones en este sentido. Nosotros pagamos impuestos y tasas municipales para locales comerciales que ellos no tienen. Por poner un ejemplo, los hostales tenemos que pagar al trimestre ochenta euros por recogida y reciclaje de basuras industriales y estos pisos, haciendo la misma actividad,no tienen que hacerlo. Eso no es justo», sentencian las portavoces de los negocios afectados.
Convencidas de que la actual situación es injusta apremian un nuevo reglamento que permita controlar a las viviendas turísticas y su actividad. De hecho ya han tenido varios contactos en el Ayuntamiento y recientemente han sido recibidos por la concejala de Urbanismo, Ana Franco, y también por el de Seguridad Ciudadana. «Estuvieron receptivos a nuestras reivindicaciones», aseguran al tiempo que afirman contar también con el «total apoyo» de la Federación de Vecinos.
Ana Franco fue clara en su posicionamiento. «Tienen mucha razón en muchas cosas. Esa ley de la Junta debe ser mejorada. Creo que tiene puntos muy flojos y no llega a regular bien la utilización de este tipo de pisos que, en determinados casos, no pagan unos tributos que los profesionales del sector sí asumen», explicó.