trámites que adelantan la jubilación
El certificado de la mili acerca a 500 leoneses al retiro
Los meses realizados como «voluntarios» computan para la jubilación o los trienios.

El 7 de abril de 2001 Conde de Gazola acogió la última jura de bandera de soldados de la mili. JESÚS F. SALVADORES
A. Calvo | León
Con la ‘blanca’ en la mano, medio millar de leoneses se acercan cada año a la Subdelegación de Defensa de León para recabar la documentación que permita que los meses hechos de más en el Servicio Militar computen para la cotización y adelantar así la llegada de la jubilación o la jubilación anticipada. Esos meses que los reclutas cumplieron más allá del servicio obligatorio, también sirven para computar en los trienios, en el caso de los funcionarios públicos, por lo que los leoneses se suman a esta posibilidad año tras año.
El cómputo varía en función de la época en la que se realizó el servicio militar y que desde 1970 fue reduciendo los meses de obligatoriedad, que se quedó en nueve desde 1992 hasta el 2001, cuando los últimos quintos fueron llamados a filas, sin embargo, desde 1941 a 1969, los reemplazos de soldados eran de dos años obligatorios. La mayor parte de los que solicitan los certificados de la mili «ronda los 60 años», como especifican desde la Subdelegación del Gobierno, donde inciden en que sólo se tienen en cuenta los meses realizados de forma voluntaria.
El Gobierno ha vuelto a aplazar la posibilidad de que los meses obligatorios también se tengan en cuenta, después de que el PSOE introdujera durante el mandato de Zapatero una disposición introducida en la reforma de las pensiones al considerar que el tiempo que los hombres dedicaron a la mili retrasó su incorporación al mercado laboral. De momento, el Gobierno de Rajoy no tendrá en cuenta estos casos que afectarían, sólo en los últimos cuatro años que tuvo vigencia, a más de cuatro mil jóvenes en la provincia de León, ya que el cambio afectaría de forma drástica al equilibrio financiero nacional.
Un año máximo
Para poder solicitar el certificado se debe presentar, junto con el DNI, la cartilla militar —conocida como la ‘blanca’ por su color— aunque en el caso de que el solicitante la haya perdido, podrá solicitar esta documentación indicando dónde estuvo destinado y el año de su incorporación a filas. El certificado puede solicitarse en cualquier momento, aunque si es un trabajador de la administración pública y quiere que le compute para los trienios deberá hacerlo cuanto antes. Otra de las cuestiones a tener en cuenta es que el cómputo del tiempo realizado de más en la mili se hará como soldado, siendo el grupo de cotización más bajo dentro del Ejército, por lo que también podría influir en el saldo final de la pensión. El tiempo máximo que se tendrá en cuenta será un año.
Los despidos como consecuencia de la crisis económica ha llevado a muchos leoneses a solicitar este certificado para acceder a una jubilación anticipada ante la imposibilidad de reengancharse al mercado laboral a lo que se suman también los funcionarios. La cifra de medio millar de leoneses que solicitan el certificado para llevarlo después a la Seguridad Social se mantiene estable en los últimos años, según confirmaron desde Subdelegación de Defensa.
En el último sorteo para soldados de reemplazo en la provincia de León se llamó a filas a casi un millar de jóvenes y aunque habitualmente las juras de bandera que se realizaban tras los tres meses de campamento en la base Conde de Gazola de Ferral reunían cada año a medio millar de jóvenes, en el último ejercicio no llegó al centenar. La objeción de conciencia, que comenzó a regularse a mitad de la década de los 80, también concluyó con la llamada a filas de 2001. Al final, entre las ventajas de los que se presentaban voluntarios al servicio militar sin ser llamados estaba la posibilidad de elegir destino y base de pernocta.