LEÓN ■ OBRAS
Sáenz de Miera enjuga el atasco por las obras del alto del Portillo
La reforma del enlace convierte a la avenida ribereña en arteria principal para la circunvalación

Circulación entre rotondas en Sáenz de Miera, la arteria que permite más fluidez para acceder a la Ronda Sur. RAMIRO
Las retenciones son ya el principal condicionante de tráfico por la salida sureste de León; la causa de esos atascos cotidianos se localiza en la intervención que está llamada a transformar el nudo de comunicación del Portillo, sobre la rotonda provisional que filtra desde el pasado mes toda la circulación que confluye sobre esta zona. El embotellamiento se intensifica con la afluencia de usuarios en horas punta; es habitual que se sucedan a diario y en tramos más amplios atascos de hasta dos kilómetros de longitud en dirección a la intersección que distribuye el tráfico hasta las rondas, la A-60 y la N-601. Este tapón contagia ya a la frecuencia y hábito de circulación en los cordones exteriores de tráfico que acostumbraba a transitar por este cauce. Para aliviar la presión que sufre el alto del Portillo se ofrece la doble vía de Sáenz de Miera, y su prolongación hasta el engarce con la circunvalación o la conexión al enlace Sur. Esta arteria ha adquirido en los últimos días un estatus de relevancia como cauce elemental para las salida y entradas de la ciudad, alternativa a la obstrucción del cuello de botella que se forma sobre la plataforma del antiguo desdoblamiento de la N-601, ahora reducida a una vía simple de doble sentido de la circulación.
Manual contra retenciones
Para evitar la saturación que deriva de las obras del Portillo hay ya un manual de libro que ha cambiado la balanza del aforo de las carreteras que sustentan los accesos a la capital leonesa; en esa ruta alterna, se impone la opción de la margen derecha del Bernesga, con sus cuatro carriles y enlaces circulares aptos para aportar fluidez al tráfico apurado de los anillos exteriores de la ciudad. Pero también ha crecido la circulación a través de las largas avenidas de la Lastra, permeables entre riberas, que permiten el acceso a la Ronda Sur por los ramales de conexión próximos a Puente Castro, que facilitan la entrada a la variante de León sin tocar, siquiera de refilón, la retención por las obras.
Los kilómetros que se añaden al itinerario se compensan en forma de tiempo, sobre todo si el recorrido se acomete en la horquilla horaria con mayor densidad de circulación a través de las rasantes del Portillo. La intervención mantendrá las obras en este punto al menos hasta inicios del próximo año, según las previsiones y plazos de ejecución que maneja el Ministerio de Fomento para tener habilitado el nuevo paso.