Los auditores afinarán los más de 13 millones de tasas que han prescrito
El trabajo de los auditores del Consejo de Cuentas servirá para afinar las deudas que mantiene abiertas Gersul y la cifra de las tasas impagadas que ya han prescrito. El informe del interventor avanzó la pasada semana que la bolsa de incobrables está entre 13 y 16,5 millones de euros.
La cuenta engorda a razón de 2,5 millones de euros de impagos de media anual que no se han reclamado por la vía ejecutiva, desactivada desde el año 2007. La gestión tributaria de Gersul paralizó entonces la relación de providencias de apremio, lo que hace que sólo se hayan cobrado los recibos que se pagaron de manera voluntaria. Calvo reseñó ayer que desde que tomó cargo de la presidencia no ha prescrito ningún recibo, puesto que la ley establece que se pueden reclamar los últimos cuatro ejercicios; en este caso, 2017, 2016, 2015 y 2014. Por detrás quedan los otros siete años que no habrá ocasión de recuperar, salvo que se detecte alguna bolsa de expedientes notificados en los pasados años.
La auditoría servirá además para cuadrar de manera fehaciente el estado de las cuentas, que en el ejercicio 2014 fijaban unos derechos reconocidos netos de 22,4 millones de euros y en 2017 ya afinaban la previsión de ingresos hasta los 17,6 millones.
El órgano rector de Gersul se comprometió ayer a que se resolverá los problemas con las plazas de tesorería, secretaría y que avanzará en la redacción de la ordenanza. Además, se dio cuenta de una nueva sentencia que remarca que las 6 plazas temporales que hay contratadas para la recaudación incumple la Ley de Presupuestos, como ya había avisado el interventor.