Quiebras entre remates previos al paso del tráfico tras ocho meses de obras

marciano pérez
Las grietas y otras deficiencias sobre el asfalto de Ordoño II alentaron ayer las tertulias a pie de obra; en la principal arteria de la ciudad se dan los últimos retoques para preparar el vial para su función, que vuelve a ser la de dejar que fluya el tráfico hacia el centro sin necesidad de circunvalar el ensanche por Condesa de Sagasta o convertir República Argentina en una ronda interior. Ordoño II presentaba ayer una imagen que preludia el estreno inmediato: el olor a pintura de las señales horizontales, los palés de las rígolas sobrantes, los ajustes de última hora que parecían escasos para tapar la grieta.