La Diputación aún espera la baja de Fernández en Cs
La institución precisa el reporte de Ciudadanos para modificar la vinculación del diputado.

Juan Carlos Fernández y Joaquín Llamas.
dl | león
Juan Carlos Fernández mantiene sus atribuciones como diputado provincial por Ciudadanos porque la Diputación de León no ha recibido notificación que señale la desvinculación del político de la formación naranja. Este extremo impide que los regentes de la institución puedan adoptar cualquier medida administrativa o burocrática que aparte al diputado de las responsabilidades asumidas en 2015, al inicio de este mandato. Ciudadanos emitió el pasado 18 de julio un comunicado en el que informaba de su decisión de expulsar del partido al concejal por San Andrés y diputado provincial por su presunta implicación en la operación Enredadera, instruida por un juzgado de la provincia de Barcelona; la decisión tiene el mismo calado y efecto para Sadat Maraña, que ahora desempeña un cargo de asesor de Ciudadanos en la Diputación de León.
Mientras no se dé traslado de este movimiento orgánico a la institución leonesa, no tendrá efectos a nivel legal ni representativos; la indefinición que afecta a los representantes del partido naranja se contrapone con la fluidez que se ha aplicado para resolver el conflicto con la representación del diputado Joaquín Llamas, al que el PSOE decidió excluir por su condición de investigado en la misma operación; la diferencia esencial es que el PSOE leonés notificó en apenas treinta horas la novedad a la secretaría de la diputación leonesa con consecuencias inminentes en la representación plenaria en el Palacio de los Guzmanes. Por eso, en el Pleno ordinario que cierra el diario de sesiones de la Diputación de León en julio, el alcalde de Villarejo y ex diputado socialista ya no se sentará entre la bancada del PSOE; al equipo de Gobierno le corresponde designarle una nueva ubicación, en base a la desvinculación con ese partido notificada en tiempo y forma por el Partido Socialista. La misma determinación y proceso se va a emprender nada más que Ciudadanos cumplimente este trámite pendiente para demostrar su desvinculación legal con el que hasta ayer, al menos, era su diputado en León a todos los efectos legales.
Los movimientos en el dibujo de la representación del Pleno es sólo una de las consecuencias directas que esta ruptura orgánica va a tener en mitad de la planificación y el funcionamiento de la maquinaria de la institución provincial a nivel representativo.
Otra de relevancia se encuentra en el abanico de representación y cometidos políticos en las comisiones informativas sectoriales que tienen una importancia esencial en el funcionamiento y las decisiones de gestión que se adoptan en el día a día de la Diputación de León. Los dos diputados afectados en la investigación judicial en torno a la operación Enredadera verán cómo cambian en las próximas semanas sus cometidos en las mesas comisionadas en las que representaban a sus partidos políticos. Una vez que se afine este mapa, queda pendiente el de las asignaciones económicas que les corresponden después de dejar de representar a los grupo políticos reseñados. La Diputación de León espera el remite de Ciudadanos para dar inicio a esta cascada burocrática.