El Gobierno sienta a negociar a Vestas en una cita crucial para su viabilidad
Los ministerios de Industria y Transición Ecológica serán los interlocutores de la multinacional.

Una de las concentraciones de trabajadores en la factoría, en una imagen de archivo.
dl | redacción
La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, confirmó ayer que la próxima semana se producirá una reunión entre responsables del Ejecutivo central y la compañía Vestas para afrontar el futuro de la planta de Villadangos del Páramo, cuya plantilla permanece en huelga indefinida ante el anuncio de cese de actividad de la mayor parte de sus líneas de trabajo.
En el encuentro, dijo la delegada, habrá representantes tanto del Ministerio de Transición Ecológica como del de Industria para llevar a cabo esa interlocución «y empezar a trabajar y a buscar soluciones dentro de la posiblidades del Gobierno de España y con la colaboración de la Junta».
Por su parte, el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, señaló que el Ejecutivo autonómico está a la espera de esa reunión y quiso lanzar un mensaje de optimismo durante su visita a la Comunidad de Regantes del Páramo, donde coincidió con Barcones y señaló que en la misma localidad donde está instalada Vestas otra empresa pretende abrir un centro de distribución de productos en todo el noroeste que generará 400 empleos.
«Vamos a compensar unas cosas con otras y vamos a tener una carga de esperanza de que vamos a seguir creciendo, de que siguen apostando por nosotros y de que vamos a ser capaces de resolver los problemas que tenemos planteados con algunas pretendidas deslocalizaciones o cierres como sería el de Vestas», dijo el presidente.
El medio millar de trabajadores de la factoría de la multinacional danesa en Villadangos suma ya algo más de un mes de huelga indefinida, después de varias semanas anteriores de paros intermitentes. Las movilizaciones comenzaron tras dar a conocer la empresa sus planes de desmantelamiento de la factoría en diversas fases y anunciar que no estaba garantizado el trabajo para la plantilla fija. Durante este mes, momento en que la factoría se encuentra cerrada y sin ningún tipo de actividad, la dirección tenía previsto desmantelar cuatro de las siete líneas de producción de la planta, además para primeros de año eliminará otra más. Tres de las que desaparecen serán trasladadas a China y la India, donde la compañía cuenta con fábricas.
Hasta el momento, las escasas reuniones negociadoras mantenidas entre la empresas y los representantes de los trabajadores terminaron sin ningún tipo de acuerdo y posturas cada vez más dispares sobre el futuro de la compañía. La empresa había emplazado a reanudar el diálogo en septiembre, mientras la plantilla reiteró esta misma semana que no cesarían la huelga hasta que la dirección no se sentara a negociar.
Ante la insistencia de Gobierno y Junta, la dirección de la multinacional en España ha decidido reunirse con representantes del Ministerio de Industria y de Transición Ecológica para abordar la crisis que atraviesa la factoría de Villadangos y plantear un plan.
Entretanto, la plantilla continúa con la huelga indefinida, fijada en principio hasta el 31 de agosto, a la espera de acontecimientos. Reclama un plan de viabilidad que mantenga el nivel de empleo actual y garantice el futuro de la compañía en León. El lunes protagonizaron una nueva concentración, en esta ocasión en Botines para recordar a los leoneses su situación. La reunión de la próxima semana, auspiciada por Gobierno y Junta, será crucial para el futuro de la planta.