Un nicho de negocio rentable
Se trata de un mercado donde empresas y fondos de inversión ganan cada vez más peso relativo sobre los particulares —si a principios del siglo XXI solo un 14% de las segundas viviendas se compraban para alquilarlas, hoy son más del 35%—, y donde plataformas digitales como HomeAway y Airbnb han encontrado un nicho de negocio muy rentable como intermediarios para su arrendamiento. Para los alojamientos reglados, con los hoteles a la cabeza, son una competencia desleal porque no están regulados -ni en criterios sanitarios y limpieza, número de ocupantes o tasas fiscales, por ejemplo-, mientras que ellos sí son sometidos a la normativa.