ORDENACIÓN DEL TRÁFICO
Fomento cierra el Portillo a las bicis y desviará su paso por Puente Castro
La circulación de los ciclistas entre León y la N-601 se encauzará por la Avenida de Madrid

Fomento cierra el Portillo a las bicis y desviará su paso por Puente Castro.
Las bicicletas no van a volver por donde solían; no por el curso de la N-601 y la N-120 en el acceso sureste a León, reformado en parte en un tramo de unión entre las rondas LE-20 y la LE-30, sobre ese nexo que ha dispuesto un nuevo orden circulatorio de la circunvalación de la ciudad. Las bicicletas no volverán a circular por el Portillo, al menos como lo hicieron hasta el momento de la reforma, la pasada primavera. Es decisión última de Fomento, de su dirección general de Carreteras, de una sección dependiente de este organismo que se denomina demarcación de carreteras del Estado en Castilla y León occidental, y que tiene su sede en Valladolid. De allí le llega al colectivo ciclista leonés la novedad sobre la nueva condición de la maraña del Portillo como zona prohibida; el tránsito para este tipo de vehículos se va a encauzar a través del paso elevado del nuevo enlace, que da continuad al viejo trazado de la carretera nacional hacia la avenida de Madrid de Puente Castro, y de ahí, la entrada a León por Alcalde Miguel Castaño.
La solución no aplaca el descontento del colectivo ciclista, ni solventa su desconcierto ante la barrera de hormigón y asfalto que se encuentra ahora para transitar hacia una parte del alfoz de la ciudad, la zona de la Sobarriba, tan atractiva para la práctica del deporte en bicicleta, puerta también de entrada a León para los peregrinos de la ruta Jacobea, que muchos realizan en este medio de transporte. En la Avenida de Europa acaba la continuidad para el ciclista que elija ese curso para salir de la ciudad; desde la conocida como glorieta de Carrefour en adelante será imposible el paso, antes elegido por los usuarios de la bicicleta para moverse en este contorno. La alternativa por la arteria central de Puente Castro no entusiasma a los usuarios de la bicicleta en León, conocedores de que sobra que la adecuación de la estructura dista mucho de las condiciones de seguridad que exige el medio. La multitud de locales comerciales que jalonan la avenida, con numerosas entradas y salidas de vehículos en concesionarios, el aparcamiento en línea y continuo en los dos sentidos de circulación de la calzada, fuente de accidentes entre los usuarios ciclistas, definen la disposición del nuevo vial obligatorio de paso. No en vano, el cauce elegido por las bicicletas era al amparo de la plataforma de la N-601, por la rampa del Portillo. En este punto de conflicto de intereses, es probable que el Ayuntamiento de León se vea obligado a fijar una posición.