CLUB DE PRENSA DE DIARIO DE LEÓN | SORAYA MAYO
«La principal amenaza para los autónomos es la falta de talento»
Lugar: Club de Prensa del Diario de León.. Gran Vía de San Marcos, esquina con calle Fajeros.. Fecha: Hoy a las 19.30 horas..

Mayo advierte de la falta de profesionales cualificados en los negocios
MARÍA J. MUÑIZ | LEÓN
Los últimos avances en la protección social y laboral de los trabajadores por cuenta propia, que entrarán en vigor en pocas semanas, son «un paso de gigante» para el colectivo, según la presidenta de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) de Castilla y León, y secretaria general de la organización a nivel nacional. Soraya Mayo, que hoy participa en las jornadas de debate sobre la economía leonesa en el Club de Prensa de Diario de León, reconoce que la subida del Salario Mínimo Interprofesional va a incrementar los costes laborales de los autónomos, y lamenta que se ha llegado tarde a buscar medidas contra la despoblación y el envejecimiento en la provincia, y que esos son dos lastres para el éxito de los negocios. Aunque el principal problema es la falta de atractivo local para retener y atraer talento.-
—¿Cuáles son los principales cambios que esperan a los autónomos en el inicio del nuevo año?
—Entrarán en vigor mejoras para el colectivo, entre ellas una mejora del acceso al desempleo. Otra muy importante que los autónomos a partir de dos meses de baja no tendrán que pagar la cotización a la Seguridad Social, y está pensada para las bajas largas. Los autónomos tenemos menor índice de bajas que los trabajadores por cuenta ajena, pero son más largas. Además las mujeres autónomas cuando se incorporen después de la baja maternal van a pagar una tarifa plana de 60 euros durante un año; y en caso de accidente de trabajo y enfermedad profesional también tendrán cobertura. Con todo esto prácticamente estamos equiparados en prestaciones y derechos sociales con los trabajadores por cuenta ajena, y eso significa dar un paso de gigante en esta última negociación con el ministerio.
—La subida del Salario Mínimo Interprofesional ¿cómo va a afectar a los autónomos que tengan algún empleado?
—Va a ser un problema. Para los que tengan empleados en el Régimen General van a tener que pagar unos 2.500 euros más por empleado de media; y los que estén en el régimen 1 del Régimen General algo más de 4.000 euros. Los costes laborales para los autónomos se van a encarecer, no sólo por el incremento del SMI sino porque sube la base de cotización de esos trabajadores.
—Más allá de esos logros para los autónomos, ¿qué queda en la cartera de reivindicaciones?
—Cotizar por los ingresos reales, que se supone que antes del 31 de diciembre el Gobierno tiene que pasarnos una propuesta para ver qué solución se da; y también ver cómo se gestiona la situacion de aquellos autonómos que no llegan al SMI, que sus rendimientos netos están por debajo de 12.000 euros. También está pendiente el problema de la morosidad, establecer un sistema que castigue tanto la pública como la privada, con un régimen sancionador establecido. Otra reivindicación pendiente es la regulación de los falsos autónomos, que tiene que pasar por más inspecciones. Es importante igualmente la lucha contra la economía sumergida, que tiene que pasar por más inspecciones, especialmente en los sectores de construcción y servicios.
—La economía sumergida siempre ha existido, durante la crisis repuntó. ¿Cuál es la situación actual?
—Ha existido siempre, y la tarifa plana de 50 euros de cotización ha ayudado a frenar un poco. Porque hay gente que es pirata, pero hay otra que no puede pagar la cotización a la Seguridad Social. Esperamos que con la propuesta del Gobierno de establecer mecanismos para los autónomos con rendimientos netos muy bajos se pueda cotizar, aunque sea menos. Esperamos que por ahí se erradique una parte, pero otra tiene que ser por inspecciones, porque mucha economía sumergida es de piratas.
—El anuncio constante de la desaceleración y la amenaza de una nueva recesión ¿retrae el empendimiento, tanto de los nuevos como de los que ya están, a la hora de invertir?
—No lo sé, no tengo esos datos; pero sí es verdad que toda la incertidumbre política que se está viviendo no favorece nada de cara a hacer inversiones o contrataciones.
—Y ¿cómo percibe la sensación que tienen los autónomos sobre la recuperación?
—Pues va por barrios, la hostelería sí, pero el comercio no; en servicios profesionales sí, pero el transporte depende. La construcción va un poco mejor,... Depedende del sector, pero hay bastante incertidumbre.
—León sigue encabezando el número de autónomos en la Comunidad, pero también registra los mayores descensos. ¿Qué está pasando?
—León y Castilla y León tienen un grave problema poblacional, si se pierden habitantes por estadística se pierden autónomos. Influye también la edad, una población más envejecida tiene un nivel de consumo inferior. Y otros cierran porque no acaban de consolidar, pero es cierto que en León y Castilla y León es muy difícil que un autónomo sobreviva. Porque su público objetivo cada vez es menor. Hay pocos autónomos que exporten, nos nutrimos de lo que hay a nuestro alrededor; si cada vez hay menos gente, más envejecida, con menor capacidad de compra, y con problemas de acceso digital, es difícil. Llevamos tiempo advirtiéndolo, la despoblación y el envejecimiento ha dejado de ser un problema social para ser un problema económico. Y ocurre en muchas autonomías. Si antes pasaban por delante de tu puerta 500 personas al día y ahora pasan 300 y de más edad, al final las cuentas no salen.
—En el mundo rural este problema es mucho más agudo. ¿O es irrecuperable?
—No sé si irrecuperable, pero es cierto que se ha llegado muy tarde. Hemos visto el problema cuando lo teníamos encima, y ahora revertir la situación es muy difícil. El medio rural tenía que haber jugado antes con políticas de natalidad, incentivos a las familias, mejorar los servicios, internet, comunicaciones,... Ahora lo fácil es lamentarse, pero durante años se ha mirado para otro lado.
—Durante toda la crisis ha habido gran presión con el emprendimiento, para fomentar el autoempleo. ¿Ha sido una buena idea?
—Ha sido una medida para salir del desempleo, y a muchos les va bien; así que creo que el cambio de chip está bien en el sentido de que cada vez menos jóvenes quieren ser funcionarios, y hay mayor dinamismo social. Creo que sí ha sido buena idea, y después de una crisis en la que la inversión y la financiación eran muy difíciles lo que ha ocurrido es que los emprendedores hayan tenido que trabajar más sus proyectos empresariales. El nivel de preparación de los autónomos que han emprendido ahora ha sido mayor, y eso es positivo.
—El análisis de la economía leonesa hace un esfuerzo de optimismo, pero el panorama es preocupante. ¿Cuáles son las principales amenazas para los autónomos en este escenario?
-—La principal amenaza es la falta de talento. De personas cualificadas trabajando en los negocios. Los empresarios de León, y de la Comunidad, nos estamos encontrando con que no somos atractivos para traer a gente preparada para nuestros negocios. Y eso pasa también porque no estamos en el mundo, somos empresas que no comunicamos, no existimos y tenemos verdaderos problemas para encontrar los perfiles necesarios, sobre todo los digitales. Las empresas de León necesitan incorporar gente joven que las ponga en el siglo XXI, sobre todo con temas de digitalización, robótica o nuevas tecnologías. Y no se encuentran perfiles. Tenemos que hacer algo para que la provincia sea atractiva para que la gente de León se quede en León, y que venga gente de fuera con nuevas ideas y conocimientos para dar una vuelta a nuestras empresas. Porque las más consolidadas están en una fase madura, y ahora o te reinventas o te mueres. Y la reinvención tiene que venir por parte del talento. Si no somos atractivos para retener el mucho talento de León y tampoco para atraer el que necesitamos de fuera, apaga y vámonos.
—También parece que crece el problema de los falsos autónomos, ¿tiene solución?
—Es necesario sobre todo concienciar a las empresa e incrementar las inspecciones. Es la Inspección de Trabajo la que tiene que actuar y controlar, y si una empresa tiene falsos autónomos trabajando que se le imponga la multa correspondiente.
—¿Es fácil de detectar esta práctica?
—Con una inspección sí, si el trabajador utiliza los medios de la empresa y ésta le organiza el trabajo es fácil de ver. No hace falta mucho, sólo poner inspectores en la calle. Y también a través de los pagos, ver para cuántas empresas trabaja.
—La apuesta generalizada para impulsar la economía leonesa pasa por aumentar el tamaño de las empresas para ganar competitividad, aunque la mayoría siguen siendo autónomos y micropymes, que son los que crean más empleo. ¿Comparten esa teoría?
—Es cierta. En León el 60% de las empresas son autónomos unipersonales, así es muy difícil generar ecomías de escala, exportar, generar rentabilidades,... Sería bueno que hubiera más empresas tractoras que tiraran del resto de la economía, pero no es así.
—Usted es presidenta de ATA Castilla y León y secretaria general a nivel nacional desde 2014, ¿cuáles son sus perspectivas al frente de la asociación?
—El mandado concluye en octubre de 2019, cuando llegue ese momento tomaré la decisión, ahora no me da tiempo a pensar mucho.
—¿Los autónomos utilizan suficientemente las herramientas de asesoramiento que les ofrece la asociación?
—Sí, las utilizan y las valoran. Estamos muy encima de todos los cambios que ocurren, y no tenemos interés más allá de que los autónomos sean más fuertes y competitivos, y tengan el menor número de problemas, y ayudarles con ellos.
—¿Las organizaciones de defensa de los trabajadores autónomos tenéis un discurso común frente a las adminstraciones a la hora de negociar?
—Más o menos. Hay organizaciones que se fijan más en los trades (autónomos dependientes) y otras que queremos que haya más autónomos, más competitivos y más grandes. Pero en general lo que queremos es que al autónomo le vaya bien.