SINDICATOS
UGT exige mayor control de la seguridad laboral en el mantenimiento de carreteras
Exige que los empleados del sector realicen sus labores de mantenimiento sin tráfico y con las medidas oportunas

Un tramo de carretera en obras
La Comisión Ejecutiva Regional de UGT exigió hoy un mayor control de las condiciones de seguridad laboral en el sector de mantenimiento de carreteras de Castilla y León y lamentó la muerte en accidente laboral de un trabajador del sector.
El siniestro al que se refiere el sindicato tuvo lugar en la autovía A-231, a la altura de El Burgo Ranero, al ser atropellado un trabajador por un camión a la altura del kilómetro 37 en sentido Burgos.
Por ello, UGT Castilla y León reiteró el riesgo de atropello que sufren estos trabajadores, que tienen que realizar el trabajo con la infraestructura en uso, es decir, con presencia de tráfico en las mismas, y agregó que en muchas ocasiones la señalización de obras en la calzada es muy deficiente, y se producen problemas de comunicación entre los que intervienen en los trabajadores.
“Todo ello, convierte esta actividad, en un trabajo de alto riesgo”, advirtió, para señalar, después, que con el fin de mejorar la seguridad de estos trabajadores, requirió a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social que intensifique el control del riesgo de atropello en las empresas de reparación y mantenimiento de carreteras.
Fruto de esta reivindicación, a lo largo del 2019 la Inspección de Trabajo llevará a cabo más de 2.000 visitas en Castilla y León a empresas de este tipo. Además, el sindicato exigió a las administraciones públicas que fomenten en origen, a través de los pliegos de condiciones o, en su caso, proyectos de obra y medidas dirigidas a garantizar la seguridad de estos trabajadores como la realización de estos trabajos sin presencia de tráfico y la realización de desvíos y delimitación del espacio de trabajo mediante barreras u otro medio físico que proteja a los trabajadores del tráfico, siempre que no sea posible trabajar sin tráfico.
Por último, exigió la adopción de alternativas técnicas que eviten la presencia de trabajadores en las tareas de señalización (tales como señalización mediante muñecos, colocación automática de conos, entre otros).