EMPRESAS
ADL pone en marcha la depuradora y optimiza sus líneas de fermentación
La antigua estructura de Antibióticos es exponente para la rentabilidad del complejo industrial

Vista exterior de la zona sur del recinto industrial de ADL Biopharma en León. RAMIRO
Otro paso de gigante de ADL Biopharma, definitivo casi, para devolver el área industrial a las cotas máximas de actividad de la época más resplandeciente de la extinta Antibióticos. La puesta en marcha de la depuradora cierra el círculo de la recuperación, según quedó establecido en los planes de actuación pos los gestores que han enderezado el rumbo de la factoría tras el proceso de crisis. La depuradora fue testigo del declive industrial en el que se vio envuelta la antigua sociedad químico y farmacéutica, y ahora es exponente de una eclosión fabril sin precedentes en León. La compañía trabajo desde finales del pasado en devolver la función a esta estructura de depuración, que se ha completado ya, para sumar un nuevo activo relevante para la empresa, que puede asumir así la gestión de vertidos y residuos sin depender de elementos externos.
La depuradora es un elemento imprescindible para llevar al límite máximo de producción las líneas de fermentación que ha dado en impulsar la empresa desde que rescató la unidad productiva de la muerte anunciada, en proceso de liquidación y concurso de acreedores. La capacidad de fermentación que procesa las unidades industriales puestas en marcha por ADL sobre el armazón de lo que fue Antibióticos dependía en grado máxime de la entrada en funcionamiento de la depuradora. Con ello, la compañía leonesa puede ahorrar en costes de producción al evitar los gastos que derivaban de recurrir a un gestor externo de esos residuos que ahora trata en la depuradora; la entrada en actividad de este elemento se produce de forma gradual, entre otra cuestión por la necesidad de adaptar las estructuras de respuesta biológica que intervienen en el proceso de depuración a las condiciones de la materia que elimina la fábrica.
La depuradora, asentada sobre la misma estructura que empleaba con la vieja factoría de Antibióticos, dispone de un enlace con la instalación de la estación depuradora de aguas residuales de León, un centenar de metros al sur del recinto industrial farmacológico y químico, a la vera del Bernesga, lo que añade eficiencia para cumplir con la normativa ambiental que regula la eliminación de residuos. La relevancia de esta depuradora como elemento de fortaleza para sustentar el proyecto industrial fue reseñado por los administradores concursales de la antigua compañía. La anterior inversión en la mejora de la depuradora corrió a cargo de la gestión de Montedison.