EL ESTADO DE LA RED VIARIA
León es la tercera provincia española con mayor riesgo de accidentalidad en las carreteras
Tres de cada diez kilómetros de la red estatal están en el catálogo de tramos peligrosos

León se destaca al frente de la lista de territorios con mayor riesgo de siniestralidad en la red estatal; la provincia es tercera en ese ránking, con tres de cada diez kilómetros de esa malla estatal de vías de comunicación situados en tramos calificados de riesgo elevado o muy elevado. Según un informe de actualización anual del EuroRAP, que elabora el RACC y se repite de forma ininterrumpida desde 2003, León cuenta con un riesgo de accidentalidad en el 32% de los kilómetros que tupen la red estatal en la provincia; sólo Huecas (con el 525) y Teruel (con un 43%), superan en este índice a la provincia leonesa, que supera en veinte puntos el porcentaje medio de siniestralidad de toda la red viaria estatal, que se establece en un 12,2%.
El estudios se aplica en aquellas carreteras o vías cuya titularidad depende del Ministerio de Fomento y en las que la intensidad media diaria está por encima de los 2.000 vehículos. Del análisis, resulta que León también cuenta con un tramo de tránsito entre los diez más peligrosos de España, en el catálogo de los del riesgo muy elevado. Se localiza en el curso de la N-621, entre Cistierna y Verdiago, en diez kilómetros en los que se registra una intensidad media de circulación diaria de 2.296 vehículos y la media anual de accidentes alcanza el 1%.
El entramado que explica la posición destacada de León en ese catálogo que advierte del riesgo de accidente o siniestro de tráfico se localiza en los puntos geográficos más diversos de la provincia leonesa; de este a oeste, con preeminencia de los itinerarios entre orografía complicada; la misma Nacional 621, la N-625, que comparten trechos en algún punto de paso en el territorio leonés, en las conexiones periféricas hacia la cordillera; la N-536, en el extremo occidental, al sureste del Bierzo; pero también hay referentes en la planicie que comunica con el sur y el este; ahí se localiza un tramo de riesgo muy elevado, en pleno curso de la N-120, próximo a las zonas de enlace con la A-60 y la A-231 (esta, excluida del estudio al tratarse de una vía de gestión autonómica). El paso de la A-6 entre Astorga y El Bierzo añade más kilómetros en situación de riesgo elevado de siniestro o accidente para los usuarios. Y la N-630, que atraviesa perpendicularmente León de norte a sur, que en todo su recorrido acumula más de 130 kilómetros con riesgo elevado por accidente. El estudio subraya que el 22% de los kilómetros de las vías convencionales de calzada única tiene un riesgo elevado o muy elevado de que en ellas se produzca un accidente; mientras que las autopistas son las carreteras más seguras, con el 65 % de riesgo muy bajo, porcentaje que es del 50 % en el caso de autovías; el test se realizó sobre 24.866 kilómetros de la red, por los que circula el 52 % de la movilidad, y tuvo en cuenta los accidentes graves y mortales del periodo 2015-2017.