Nadie sabe dónde está el cuerpo

Ni la Junta ni el Cabildo son capaces de decir cuál fue el destino de los restos humanos. Ninguna de estas instituciones llamó a un forense ni, que se sepa, pusieron en marcha los mecanismos para darles sepultura a pesar de lo que marca la ley. En el cementerio de Puente Castro no hay registros que indiquen su inhumación.