La AP-71 espera el desvío de camiones desde la N-120 con otra subida de peaje
El convenio de trasvase de tráfico pesado para aliviar la nacional se firmó hace 14 meses .

Parte del trazado de la AP-71, autopista de peaje que enlaza León con Astorga. JESÚS F. SALVADORES
l. URDIALES | LEÓN
La nueva subida para el peaje de la AP-71 se ve como un obstáculo por parte del sector del transporte para acometer el proceso de tránsito del tráfico pesado de la N-120 a la autopista León-Astorga. La alternativa forma parte de un acuerdo entre administraciones cerrado hace catorce meses del que sólo el empeño de la Junta por llevarlo adelante le aleja de la consideración de papel mojado. Aquella propuesta para vaciar de camiones de las travesías de la carretera nacional a partir de trasvasar la circulación pesada a la autopista, donde la densidad de circulación resulta infinitamente más holgada que la que se registra en la Logroño-Vigo en diferentes tramos por la provincia leonesa, está pendiente de ejecución; el cambio de Gobierno introdujo algunas variantes a la estrategia de la administración central respecto a la gestión de las autopistas de pago; de tal forma que el desarrollo del convenio planteado en noviembre de 2017 como solución para rebajar de presión de tráfico los tramos urbanos de la carretera nacional, sobre todo en los núcleos habitados más próximos a la capital leonesa, no es una cuestión prioritaria entre una amalgama de posibilidades que el Ministerio de Fomento maneja para dar respuesta a los inconvenientes que suponen los peajes.
Junta y Gobierno acordaron aplicar un desvío obligatorio de camiones desde la N-120 a la AP-71, con la bonificación de entre un 71% y un 75% del coste para los profesionales este itinerario de pago; las previsiones iniciales planteadas por el Ministerio de Fomento, que entonces dirigía Iñigo de la Serna, fijaron para el mes de marzo de 2017 la entrada en vigor del convenio, después de dar traslado del contenido a la concesionaria de la autopista y enhebrar el reglamento que regulara las condiciones del desvío, con la bendición de la administración competente en Tráfico; sin embargo, el proceso se dilató al punto de que más de un año después del anuncio d ella medida ésta no se ha llegado a aplicar. Esa dilación ha servido para diluir el acuerdo que en las mismas condiciones que regían para la N-120 y la AP-71 se había firmado también con el fin de desviar camiones de la Nacional I a la AP-1, que antes de fin de año quedó liberalizada del corsé del peaje.
Las asociaciones de transportistas ven el horizonte de aplicación del desvío del tráfico en la provincia leonesa alejado en el tiempo; a medio o largo plazo, reconocen ante las prioridades del Gobierno para afrontar la gestión de las vías de peaje, mientras subrayan su total desacuerdo con que el tránsito de la nacional a la autopista sea obligatorio si no se aplica en condiciones de gratuidad total.