otro lastre para el avance de las obras
Paradores señala el párking como una traba para abordar la segunda fase de San Marcos
El presidente de la empresa pública confirma a los trabajadores que no hay presupuesto ni proyecto para la obra.

El avance de la segunda fase de la reforma de San Marcos forma parte ya del panorama realista que el presidente de Paradores le trasladó al comité de empresa del centro hotelero leonés en un encuentro en Madrid, la pasada semana; Óscar López confirmó a los representantes de los trabajadores los peores temores en torno al futuro del hostal: no hay presupuesto para acometer esa segunda parte de la renovación ni proyecto de ejecución. En la cita, dio cuenta de una gestión realizada semanas atrás para requerir al Ayuntamiento de León detalles sobre la disposición, o no, de la superficie del párking. Fuentes municipales negaron a este periódico haber recibido ningún tipo de misiva acerca de la tramitación administrativa que afecta a este proceso.
El fondo por el que se interesan los gestores de Paradores es una aclaración sobre el uso del párking; determinante para justificar la superficie construida en el edificio de nueva planta; el recinto suma casi una hectárea de extensión, que hasta ahora se utilizó como aparcamiento para los huéspedes del Hostal San Marcos; el terreno, de titularidad municipal, resulta elemental para complementar el servicio hotelero y sustentar la catalogación de lujo que ha podido sostener durante la mayor parte de las décadas de actividad en la ciudad; también, para vincular perímetro de referencia a la superficie sobre la que se ha ideado levantar el nuevo edificio que venga a cimentar una oferta turística competitiva desde el Parador de San Marcos.
Esta cuestión parece determinante para el proceso de desbloqueo de la segunda fase, y emprender un camino que no tardaría menos de cuatro o cinco años en recorrerse; antes de 2024 ó 2025 no estaría terminada esa segunda estructura en base al volumen del proyecto y el contenido del edificio que se fija con la nueva construcción.
López explicó a los representantes del comité de empresa de San Marcos que Paradores no tiene ninguna voluntad de mantener la política anterior, y el procedimiento de hipotecarse por reformas costosas, como la que se acometió en Cádiz o en otro puñado de centros; pero renovó su intención de, una vez se supere el periodo electoral y las elecciones de abril, impulsar el proyecto tal y como se concibió en el tiempo previo al cierre y el derribo, según las condiciones establecidas para devolver a San Marcos a aquellas cotas de máximo esplendor.

Habitación del edificio de nueva construcción.
Así quedó establecido en los términos en los que se ajustó la intervención, con una puerta abierta a la segunda entrega de la obra que iba a completar la reforma de la zona histórica. Ese tramo, derribo (ya acometido) y edificio de nueva planta se calculó sobre un presupuesto de 35,1 millones de euros, según costa en el proyecto básico que se redactó con el fin de acometer la reconstrucción del emblemático Parador leonés; y debería levantarse sobre cinco plantas; ciento treinta habitaciones distribuidas sobre las cuatro alturas (40, en la primera planta; 40 en la segunda; 28 en la tercera y 21 en la cuarta); la superficie de la planta baja se iba a destinar, según ese plan, a estancias de salón; mientras que en otra planta bajo suelo se distribuirían tres grandes salones, jardines en talud y un área de auditorio con capacidad para 200 plazas. A mayores, se diseñó un servicio de spa y piscina en un edificio anejo, dispuesto en forma de colín.

Recreación del interior del spa.
El suelo al que se refirió el presidente de Paradores en la reunión con el comité de empresa se transfirió desde la administración central a la Junta anejo a las competencias de patrimonio; sobre esa propiedad, la administración autonómica hizo valer la propiedad de los terrenos en el contorno de la urbanización de Eras de Renueva, lo que permitió incrementar el aprovechamiento urbanístico; por la correlación de a más metros cuadrados, más viviendas dentro del sector correspondiente; aunque el espacio de referencia no cumplió jamás con la función reservada. Los nueve mil metros cuadrados que perimetraban el párking del Hostal San Marcos, fueron parte de la huerta de la Casa del Peregrino, hasta que a mediados del pasado siglo el Ministerio de Información y Turismo los deslindó en la operación con la que promovió el Parador de León.
El alguna ocasión, para compensar un déficit de plazas, se ofreció como alternativa el subterráneo de Eras, contiguo al recinto de San Marcos.

Vista exterior del edificio de San Marcos, en reforma. RAMIRO
