La falta de conexión directa, una rémora
El plan que ayer presentaron León y Braganza persigue dotar al territorio de un instrumento que le permita acertar con líneas de desarrollo. En la elaboración se analizan a partes iguales oportunidades y fortalezas; debilidades y amenazas; para determinar estos dos epígrafes, se da cuenta del envejecimiento poblacional, la falta de empleo cualificado, el bajo nivel de accesibilidad digital; o la inexistencia de una conexión directa por carretera entre los dos territorios. Este déficit de infraestructuras aflora de forma inevitable cada vez que León y Braganza unen sus voluntades para encontrar un camino común de desarrollo.
Se oponen las deficiencias frente a un elenco notable de espacios naturales y protegidos; las producciones ganaderas, los elementos patrimoniales culturales y etnográficos con semejanzas a uno y otro lado de la frontera; se enfatiza el recurso educativo en materia de enseñanza superior. La elaboración del Plan Estratégico fue el primer proyecto presentado por la AECT León-Braganza aprobado por la Unión Europea por una aportación del 75 por ciento de los 250.000 euros. Resuelto el contenido, los trabajos se aplicarán a partir de ahora en el desarrollo de cada uno de los treinta puntos señalados con el objetivo de cumplir propuestas de actividad y conseguir respaldo financiero para llevarlos a cabo según la estrategia definida por los técnicos.