CORREDOR ATLÁNTICO
Galicia exige 1.500 millones más para la vía León-Vigo de lo que plantea el Gobierno
La Xunta acude hoy a Bruselas a reivindicar plazos e inversión para las estructuras básicas del Corredor Atlántico.

Convoyes de mercancías en la playa ferroviaria del acceso sur a la capital leonesa. JESÚS F. SALVADORES
Galicia llega hoy a Bruselas con argumentos que benefician el desarrollo económico y social de León. La Xunta demanda una inversión en la línea de ferrocarril León-Vigo proporcionada a las deficiencias que presenta; las deficiencias estructurales que derivan de la pendiente pronunciada en la rampa del Manzanal, la doble vía, la solución en arcos y en la sucesión interminable de túneles. Modernizar el ferrocarril de la traza atlántica requiere de una inversión que multiplica por cuatro los 500 millones de euros que contempla el croquis que el Ministerio de Fomento presentó como indicativo para operar en la zona. Galicia estima que serán necesario no menos de 2.000 millones para paliar ese desajuste de estructuras y el asiento decimonónico de la conexión galaicoleonesa. Las líneas de ferrocarril León-Vigo- La Coruña y León-Gijón resultan esenciales en ese plan de extender el perímetro de este cauce de comunicación prioritario en el concepto del comercio europeo.
La utilidad política de la extensión de este nexo hacia el noroeste del país confunde la percepción de la realidad; por eso, entre otros motivos, la presencia de la Xunta de Galicia en Bruselas, para aclarar plazos, condiciones y objetivos de la financiación de Conectar Europa a partir del 2021, en el programa económico que se antoja como soporte definitivo de cualquier plan de desarrollo dependiente de las infraestructuras.
Entre las que ocupan al noroeste del país (León, Asturias y Galicia) está la red ferroviaria, que se dibuja competitiva y puntera en la próxima década, esencial para compensar los años de retraso que este extremo de la periferia soporta frente a parámetros económicos y sociales de otras partes del estado. Por eso se persona hoy en las oficinas ejecutivas de la Unión Europea la consejera de Infraestructuras de la Xunta de Galicia, Ethel Vázquez, con el fin de trasladar a los órganos de gobierno comunitarios la preocupación del gobierno gallego por la diferencia de criterio que encuentra con el plan del Gobierno de España sobre en qué invertir, y cuánto, para extender el corredor de mercancías hasta el mar al que da nombre.
El desarrollo leonés
La exigencia que abandera el Gobierno de Galicia tiene una repercusión inmediata e inevitable en la red del ferrocarril de la provincia de León, y en su conexión más inmediata con Ponferrada, en un tramo que forma parte de la línea León-Vigo-La Coruña, que la Unión Europea acaba de admitir como referente prioritario en los fondos de cohesión que va a repartir a cargo del programa intermodal de transportes que va a sostener entre 2021 y 2027. La posición de Galicia no deja espacio para la duda que hubiera podido crear la posición de la Junta de Castilla y León, a la hora de apostar por el corredor de mercancías entre la meseta y los puertos atlánticos tras incluir la alternativa del paso por Zamora hacia Orense en uno de los borradores de alegación al plan del Ministerio de Fomento para el plan Director del Corredor Atlántico, en detrimento de la línea León-Ponferrada, señalada como prioritaria en el mapa europeo que justifica la ampliación del eje.
Galicia no admite medias tintas; así se lo ha hecho saber al Gobierno de España; por lo que reivindica ante Bruselas un apoyo conciso a la modernización de la traza de ferrocarril convencional que supone multiplicar por cuatro la inversión prevista en el borrador o boceto que Fomento presentó en febrero en torno a una idea vaga de lo que podía suponer la expansión del corredor prioritario de transporte, que ahora no supera la autopista impermeable elegida hace más de un lustro entre la costa portuguesa y Leixoes, el valle del Duero y Valladolid.