El avance de la flexibilidad
Las organizaciones empresariales consideran que la medida va contra la tendencia del mercado laboral. «La legislación ha ido avanzando hacia la flexibilidad horaria, en beneficio de trabajadores y empresarios. Controlar la hora de entrada y salida es más propio de sistemas industriales; pero controlar a los trabajadores va a generar desconfianza por ambas partes», explica Enrique Suárez; que recuerda además que ya existen mecanismos para denunciar, incluso de forma anónima, los abusos. «Ahora se traslada el problema a empresas y trabajadores, sin tener en cuenta las diferencias entre los tamaños de las compañías ni los sectores de actividad». Desde el CEL se reclama prudencia para «legislar ahora correctamente la medida, y saber si es de apliación o no en todas las empresas. En León muchos estamos luchando por crear empleo de calidad, si se quiere abordar la España vacía hay que favorecer la flexibilidad, no fomentar estas medidas ni el presentismo».
Las patronales reclaman un distinto tratamiento en función del tamaño de las empresas y sus sectores, y advierten de que no hay posibilidad tecnológica de cumplir con la fecha fijada por el Gobierno. Así que ellas también exigen flexibilidad a la hora de aplicar la ley, y sus sanciones.