Diario de León

HABLA EL COMPAÑERO DEL MILICIANO LEONÉS HERIDO

Cuando la muerte espera junto a un árbol

El combatiente leonés Delil ha salido del coma en el que le sumergió una mina antipersona y ha sido trasladado a la UCI de un hospital del Kurdistán iraquí Un compañero en Siria pide a la Embajada que le traslade cuanto antes a España.

Delil, el combatiente herido de gravedad, en su casa de León en 2017. JESÚS F. SALVADORES

Delil, el combatiente herido de gravedad, en su casa de León en 2017. JESÚS F. SALVADORES

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cristina fanjul | león
León

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Agir es un combatiente español que estuvo junto a Delil, el miliciano leonés que resultó herido en el kurdistán iraquí y se encuentra en la UCI de un hospital sirio desde que el miércoles una mina antipersona de la época de la guerra de Sadam Hussein le explotara mientras trataba de plantar un árbol y le afectara de lleno en las manos y en la cara. Agir explica que fue trasladado de manera urgente a un hospital sirio de Hasaka con pronóstico muy grave puesto que tenía metralla dentro del cráneo. «Se habló con la Embajada para solicitar la repatriación con urgencia. Todo se puso en marcha, pero dada la zona en la que nos encontrábamos era imposible trasladarle en avión y se decidió dejarle en Hasaka», manifiesta Agir, que estuvo junto a Delil hace dos años en la cárcel de los servicios secretos del PDK en la que ambos fueron retenidos. Agir, alias usado por este combatiente que ahora se encuentra en Siria, explica que el combatiente Delil, que durante años ha permanecido en el país árabea desempeñando tareas sanitarias con las que ha salvado la vida a decenas de personas, ingresó entre la vida y la muerte pero durante los últimos días ha mejorado y ha salido del coma. A pesar de que aún se encuentra inconsciente, ha sido trasladado a un hospital del l Kurdistán iraquí dotado de una UCI preparada para heridas como la que sufre Delil. «Está fuera de peligro y no necesita intervención quirúrgica urgente, pero estamos esperando a que recobre el conocimiento para saber cómo está afectado porque ha perdido masa cerebral», manifiesta. Añade que los médicos esperan para conocer el alcance que han tenido las heridas en su sistema neurológico: «si ha perdido el habla, el movimiento... Una vez que haya recuperado la consciencia, intentaremos que se le traslade a España», manifiesta.

En este sentido, el la Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores contestó ayer a Diario de Léon que «sigue atentamente la situación de un ciudadano español herido a causa de la explosión de una mina y que está en contacto con el herido y su familia con el fin de prestarle asistencia consular».

Agir subraya que Delil va a necesitar intervenciones de neurocirugía y el hospital en el que se encuentra no permite ese tipo de operaciones, un extremo que hace imprescindible su traslado a España: «Tras el accidente se veía que tenía metralla en el cerebro», manifiesta Jair desde Siria. Revela además que desde Siria hasta el hospital iraquí en el que se encuentra en estos momentos Delil hay seis horas de viaje.

Delil es el responsable del hospital de Sinyar desde hace tres años. «Ha mantenido vivos a cientos de personas y trabajaba día y noche para salvar a mujeres y niños heridos por el Daesh. Es un médico bastante bueno. Si a mi me pasa algo, quiero que sea él el que me atienda», manifiesta Jair.

Muchos milicianos compañeros de Delil han intentado trasladarse a Irak desde Siria para visitarle, pero el combatiente andaluz explica que se trata en la actualidad de un viaje complicado. «Yo llegué hace dos años porque Europa miraba hacia otro lado y nosotros pensábamos que había que llegar al lugar donde surgían los terroristas. Ahora, el Kurdistán debe reconstruir sus ciudades y aún hay grupos que atentan de manera continua», manifiesta Agir.

AGIR. Es el nombre en clave de este miliciano español de Huelva, que lleva varios años luchando en Siria e Irak contra el Daesh y que ha informado a DIARIO DE LEÓN acerca de la situación médica de Delil. Pasó junto a él más de cien días en la celda número 2 junto a otras 189 personas, apenas 65 metros cuadrados en los que ni siquiera podían ponerse en pie.

TRES AÑOS EN EL KURDISTÁN

Delil se unió a las milicias de autodefensa de Sinjar hace tres ños después de contemplar las imágenes de la matanza de la población yazidí cometida por los terroristas del Daesh. «Nadie hacía nada, a ningún país parecía importarle. Mataban a los niños delante de sus padres, violaban a las niñas y las vendían... Yo he decidido moverme e impedir además que lo que pasa allí llegue a España», explicaba en la entrevista de 2017. En aquella conversación, rechazó en más de una ocasión el calificativo de mercenario que muchos querían colgarle ya por entonces. «No luchamos por dinero, lo hacemos por convicción», aseguraba al tiempo que dejaba claro que allí la vida no está teñida de la placidez occidental. «Nada tiene el mismo significado. Todo está sembrado de minas. En un día normal, puedo atender cien o más heridos. El Daesh te manda un dron o te lanza morteros, las familias se despiden por la mañana con efusión porque puede que esa misma noche ya no vuelvan a casa...».

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