El Arrebato no defrauda a sus seguidores con pop y temas legendarios

fernando otero
Calor y calor: el de la noche de verano y el del público. Esa es la atmósfera que recibió ayer por la noche a El Arrebato, un año y dos días después de que tuviera que suspender su concierto por culpa de la lluvia. Pero ayer se resarció con sus fans en un espectáculo articulado en torno a los éxitos de su biografía artística y al último de los discos publicados, Músico de guardia (2017), su novena aventura sonora a cuyo timón se sitúa un tándem que es garante del mejor sonido asegurado en el lenguaje del pop, como son David Santisteban y Riki Rivera.
No defraudaron ni la interpretación ni la actitud a todos esos seguidores que se fueron con buen ramo de temas en sus mentes.