LA POLÍTICA TRAS EL 26-M
El PP y el PSOE se conjuran para un «trabajo leal» en el mandato
El Pleno escoba disolvió la corporación que se renovará el viernes

Silván entregó a Diez ayer la medalla de concejal en el Pleno escoba del mandato. DL
Ni cinco minutos duró el Pleno escoba con el que el Ayuntamiento de León cerró el mandato de Antonio Silván como alcalde. Con apenas más asunto que la lectura y aprobación de la sesión anterior, la corporación quedó disuelta y dispuesto el escenario para la entrada de la nueva, prevista para el viernes, salvo que el Tribunal Constitucional la paralice de forma cautelar por el recurso de Vox.
Silván cumplió con el trámite de entrega de la medalla a todos los concejales «en reconocimiento al compromiso y trabajo realizado durante los últimos cuatro años en beneficio a la ciudad y los ciudadanos»; un recuerdo que rechazaron los ediles de León Despierta y En Común.
Fuera ya de la sesión, el alcalde saliente aprovechó para reclamar a su sucesor, el socialista José Antonio Diez, que «continúe con los proyectos pendientes», entre los que citó «la integración ferroviaria tanto de AVE como de Feve, el Parador de San Marcos, con el que hay un verdadero problema y frente al que León no puede permitir perder el tren de lo que éste hostal significa, así como proyectos en sectores económicos tractores de la actividad como son el logístico, tecnológico, farmacéutico, turístico y el vinculado a la Ciberseguridad o el programa Edusi».
El testigo lo recoge Diez, quien espera «un trabajo lo más conjunto y leal posible para los ciudadanos y leoneses» porque «León necesita de sus 27 corporativos para sacar adelante la ciudad». El socialista aseguró que se va a necesitar «mucho impulso, reivindicación, lucha, pelea, propuestas y apoyo», lo que se representa «en la corporación municipal» y avanzó que tratará de aprobar este mismo año los presupuestos para 2020. Además, el líder del PSOE insistió en que tenderá «la mano a todos los grupos políticos» para «buscar el mayor consenso posible», lo que se convertirá en «la nueva manera de gobernar y hacer política de verdad que merece la ciudad».