SUCESOS
Un menor recibe dos puñaladas en una pelea familiar, pero no señala al agresor
El joven de 17 años fue trasladado al Hospital para tratar heridas en el abdomen y el cuello.

Una brigada de agentes de la Policía Local acudió al lugar del suceso.
Una pelea familiar que ocurrió en la madrugada del pasado viernes al sábado en el barrio leonés del Crucero dejó herido a un menor de 17 años que tuvo que ser atendido de dos puñaladas. Una brigada de agentes de la Policía Local acudió al lugar del suceso para intentar solucionar el conflicto y avisó a los servicios de emergencia, que trasladaron al menor al Hospital de León.
Los agentes fueron alertados por los propios vecinos al filo de las dos de la mañana del viernes de que un joven se encontraba en la acera de la calle José Antonio Nebrija «gritando de dolor». Cuando la Policía Local se personó en el lugar de la llamada halló a un menor de 17 años herido por arma blanca, una que estimaron grave a la altura del abdomen y otra de carácter leve en el cuello. Los agentes avisaron al servicio de emergencias que envió una unidad UVI móvil para atender y trasladar al menor al complejo hospitalario.
Seguidamente, los policías municipales procedieron a intentar localizar al culpable de la agresión, ya que, según la víctima, fue un familiar quien le propinó las cuchilladas. No obstante, en sus sucesivas declaraciones se contradijo y eludió identificar al presunto culpable.
El menor llegó a afirmar, según fuentes de la investigación, que pudo ser presuntamente su tía quien le había herido, pero los agentes comprobaron que la mujer no estaba despierta. El herido negó de manera insistente que su progenitor hubiera tenido algo que ver en sus lesiones.
Tras no poder aclarar de manera fiable los hechos acontecidos e inspeccionar la vivienda sin encontrar el arma, la policía no procedió a efectuar detenciones, pendiente de investigación a manos de la Policía Judicial.
Según fuentes cercanas a la policía, los parientes del herido suelen protagonizar numerosos enfrentamientos entre ellos. Estiman que, en esta ocasión, la pelea «se les fue de las manos», afirman desde la Policía Local. Además destacaron que la mayoría de los componentes de la familia han tenido con anterioridad problemas con la justicia.
Esta semana, los agentes municipales ya intervinieron en otra pelea en el mismo barrio del Crucero. Detuvieron a un joven por amenazar a otro con un cuchillo en un establecimiento hostelero. El supuesto agresor acorraló a su víctima, que se refugió en el baño, desde donde logró avisar a la policía. El juez impuso al acusado una orden de alejamiento de 300 metros.